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Pidieron 45 años de cárcel para los curas abusadores del Instituto Próvolo

La fiscalía del caso concluyó sus alegatos esta mañana en uno de los mayores casos de perversión sexual que involucra a la Iglesia en la historia argentina. Las acusaciones incluyen 28 hechos y más de once víctimas.

ARMANDO GÓMEZ, el jardinero del lugar, para quien pidieron 22 años de prisión.

Luego de un proceso de tres meses que alcanzó más de 40 audiencias, el Ministerio Público Fiscal de Mendoza finalmente pidió las penas de para los curas del Instituto Antonio Próvolo acusados de abusar y corromper niños sordos: 45 años de prisión para los sacerdotes Nicola Corradi y Horacio Corbacho; de 22 años y medio para el ex jardinero Armando Gómez.

Poco antes del mediodía, el fiscal Alejandro Iturbide culminó sus alegatos que habían comenzado ayer en el Tribunal Penal Colegiado Nº2 de Mendoza, en la capital provincial. Iturbide se explayó de forma cronológica sobre cada uno de los episodios por los que llegaron al primero de los juicios por los abusos eclesiásticos.

La pena máxima por estos delitos es de 50 años. La Fiscalía solicitó 45 años para los sacerdotes; considerando que -en el caso de Corbacho- contaba con la mayor cantidad de imputaciones. Respecto a Corradi, aunque tiene menos imputaciones en su contra, 6 en total, Iturbide recordó era el regente del instituto y quien comandaba todo lo que acontecía en el instituto religioso.

Para Gómez, quien es sordo, el pedido de pena fue menor, exactamente la mitad de la que se pidió para los curas: el fiscal tuvo en cuenta entre los atenuantes que se trata de una persona analfabeta, de poca instrucción y claramente influenciable. Según informó el diario mendocino Los Andes, un joven de 27 años que estuvo en la escuela religiosa entre el 2011 y el 2013, advirtió en el juicio que Gómez, a quien se refirió como “Pilo”, guardaba entre sus pertenencias prendas íntimas de algunos de los estudiantes de la institución. Otro alumno declaró que fue violado al menos 8 veces mientras estuvo en el instituto, en ocasiones hasta llegaba a desmayarse por el dolor que sufría durante esos ataques.

Durante su declaración -registrada en 2017, que duró más de 4 horas y media- el joven también relató otra ocasión en que fue abusado sexualmente y con acceso carnal por el también cura Corbacho.

Corbacho llegó al juicio con 16 imputaciones por abusos sexuales (simples y agravados), mientras que Corradi y Gómez contabilizaban 6 cada uno.

El juicio comenzó el 5 de agosto pasado e involucra a los primeros involucrados de todo el caso (quienes integran la causa inicial). En total, más de 20 ex alumnos denunciaron haber sido abusados y atacados mientras estudiaron en el Próvolo.

El 25 de noviembre se cumple 3 años desde que salieron a la luz las primeras denuncias por abusos sexuales contra chicos y chicas sordos y sordas en el instituto. Esas denuncias terminaron por constituir uno de los escándalos de abuso eclesiástico más importantes de la historia argentina. Es casi un hecho de que el tercer aniversario del Caso Próvolo llegará con sentencia en el primero de los juicios.

Tras culminar los alegatos del fiscal, comenzarán ahora los de los abogados querellantes (divididos en dos grupos); y luego será el turno de la defensa.

La sentencia podría conocerse la semana próxima. (Infobae)

En la foto de portada, el sacerdote Nicola Corradi, el más complicado de los acusados (@NacionalMza)

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