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Néstor Titi Wagner fue galardonado por sus 25 años dentro de Bomberos Voluntarios de Carhué

Como es tradicional cada 2 de junio con motivo de conmemorarse el Día de Bombero Voluntario, la comisión directiva de Bomberos Voluntarios de Carhué agasaja a los servidores con una cena, en la que se congregan los integrantes del cuerpo actual, de reserva, y demás integrantes de la familia bomberil. En ese marco, este año durante la celebración se reconoció la labor de 25 años de servicio del jefe del cuerpo activo, Néstor Titi Wagner, a quien le fue entregada una plaqueta recordatoria.

Cabe destacar que Néstor Wagner, cumplió los 25 años de desempeño dentro de la prestigiosa institución el 2 de enero pasado, cuando en homenaje a su extensa trayectoria, CAMBIO 2000 publicó un diálogo en el que repasa aspectos de su estrecho vínculo con Bombero Voluntarios de Carhué, y de un camino que sin dudas, al igual que en el caso de sus pares, es tan valorado por la comunidad.

Por entonces, el jefe del cuerpo activo comandante mayor Néstor “Titi” Wagner, muy emocionado, había recordado los tiempos de su llegada a la entidad, diciendo que “siempre me gustó ser bombero; cuando escuchaba la sirena, me ponía a pensar en la posibilidad de serlo, pero no me decidía, porque me preguntaba si iba a ser capaz de estar a la altura de las circunstancias, e iba a poder cumplir”. 

 RECONOCIDO POR SUS 25 AÑOS EN BOMBEROS. Néstor Wagner, con la plaqueta recordatoria y sus dos hijas, Camila y Melany. 

“Viví en el campo hasta mis 17 años, y cuando nos radicamos en la ciudad, entré a trabajar en una carpintería, en la cual el cuñado de mi patrón, Cacho Soteras, era el presidente de la institución; con él charlábamos sobre esa inquietud que tenía, pero la determinación de mi parte tardó en llegar, y finalmente, sobre mis 30, ingresé, con el impulso final de un compañero de trabajo, Raúl Rúa, que ya era bombero”.

“También se daba que mi mamá vivía muy cerquita del cuartel, y solía acercarme los sábados por la tarde a compartir un momento con los muchachos, pero sin pertenecer a la institución. Ahí pude comprobar la buena energía que se vivía, la calidez del ambiente, y terminé de entender aspectos del fundamental y comprometido rol que tenían para la sociedad”.

“Paralelamente, estando en el trabajo, Raúl me comentó que el jefe le había dicho que estaba haciendo falta gente, y que me preguntara si tenía intención de cristalizar esa idea que me venía rondando desde hacía tanto. Y ese fue el momento”, recordaba entonces.

“Obviamente pasé mi etapa de capacitación, cumplimenté los requisitos exigidos, y me incorporé al equipo, en un hecho que me lleva a decir hoy, que junto a mis hijas, es lo mejor que me sucedió en la vida”, había destacado. (Cambio2000)

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