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Lic. Andrea Ares: “La herramienta N° 1 para batallar contra lo que nos toca vivir estos días, somos nosotros mismos”

CARHUÉ (Cambio 2000).- Tal como lo anunciáramos en la edición anterior, en Adolfo Alsina está activado el dispositivo Ubuntu -integrado por psicólogas y otros profesionales de la salud-, para acompañar psicológicamente a la ciudadanía durante la cuarentena. El mismo va destinado a todos los grupos etarios, que en caso de necesitar intervención profesional para aliviar los síntomas agudos de estrés, prevenir reacciones diferidas, o hallar contención, deben comunicarse al 2923 418908.

En el marco de este plan de acompañamiento psicológico creado con el objeto de ofrecer protección, seguridad y esperanza, la Licenciada en Psicología Andrea Ares, integrante de Ubuntu, a cargo de la difusión preventiva a través de los medios de comunicación, destacó que “ante una situación atípica como la que estamos viviendo, sin precedentes, que podríamos llamar extrema, por lo general, los seres humanos podemos responder de distintas formas: podemos negarlo, entrar en pánico, o tener una respuesta de temerosidad”.

“En ese sentido -expresó-, suelo dar el ejemplo de tres soldados que van a la guerra; uno de ellos va pensando en cualquier cosa, cantando o leyendo poesía; otro entra en pánico; y el tercero va temeroso; pero para resolver, el que va mejor preparado es aquel que está temeroso, ya que quien va pensando en otra cosa desconociendo el riesgo, es candidato a que fácilmente lo eliminen; y el que entra en pánico se paraliza y no puede accionar. En cambio, el que está temeroso, dimensiona mejor la problemática que tiene que enfrentar, y en consecuencia va a poder activar sus mejores recursos para hacer frente a lo que tiene delante”.

“De ese modo, la propuesta que hacemos desde Ubuntu en el contexto actual, es poder pausar, parar, para poder dimensionar primero frente a qué estamos, y si logramos dimensionar la magnitud del problema, podemos pensar cómo resolverlo. De hecho, la cuestión del virus tiene su aspecto biológico, sobre lo que existe mucha información, pero también está el aspecto conductual o emocional, tan importante como lo biológico, ya que también determina cómo se propaga, porque nuestra conducta acerca de si nos guardamos o no en nuestras casas o lugares asignados, hace la diferencia”, manifestó Ares.

“Por lo tanto, habría que apropiarse del estado de estar para adentro, eligiendo que este estar dentro, es cuidarnos y cuidar a quienes queremos y a la comunidad toda. Si la persona se apropia de ese estar adentro, y lo elije entendiendo que es protegerse, no lo padece porque forma parte de su elección, y no lo vive como una cuestión a la cual alguien lo obliga. A partir de esa elección, el estar adentro deja de generar esa sensación de que estamos como prisioneros o guardados a la fuerza”, puntualizó.

“Si la persona está en la calle y aparece una amenaza de tormenta, generalmente intenta regresar a su casa o a su lugar más seguro; lo antes posible intenta resguardarse; y en este caso, lo que hay que entender, es que estamos atravesando una tormenta, y debemos cuidarnos. Si la persona comprende esto, sale de su lugar de padecimiento y empieza a pensar en su estar adentro de una manera distinta”, destacó la Lic. Andrea Ares.

“Otro dato importante a tener en cuenta es que esta situación devenida por la presencia del COVID-19, no es eterna, y más allá de que no sepamos cuánto va a durar, sabemos que en algún momento va a terminar; pero sí es verdad que la vida, tal como la teníamos hace un tiempo atrás, ha cambiado. Ya no es la misma, y pelearnos contra esto, no ayuda. Si nos peleamos con una realidad que no podemos modificar, lo único que logramos, es padecer; pero si aceptamos que esta realidad es la que es, la que nos toca, la podemos empezar a pensar y a transformar”, subrayó.

La Lic. en Psicología dijo que “si nos posicionamos frente a la realidad, la pensamos como una situación de crisis, que sí lo es; pero esa situación también puede transformarse en oportunidad. Oportunidad para repensarnos, reencontrarnos con uno y con los otros, disponer de tiempo y hacer aprovechamiento del mismo para hacer todo aquello que nos gustaría y no hacemos, o ejercitar reglas de convivencia, por citar ejemplos”.

“Hasta antes de la pandemia y la declaratoria de emergencia, todos teníamos una agenda; y ahora también podemos tenerla, sólo que hay que armar una nueva. Si salimos del lugar de padecimiento, transformamos, y lo que se supone es una prisión, se convierte en oportunidad. Es cierto que hay un montón de cosas que antes hacíamos y hoy no podemos; pero podemos dar lugar a otras”, resaltó.

“Sería esperable que salgamos de esto habiendo aprendido algo como humanidad; y si nos repensamos y conectamos con nosotros mismos, debemos también plantearnos el desafío de construir nuestra propia vida nueva adaptada a la realidad, entendiendo todo lo que la constituye como individuos físicos, psíquicos, sociales, y espirituales. Esta situación seguramente nos convoca a ser más creativos, a volcarnos hacia lo cooperativo, lo solidario y demás, para ir encontrando maneras nuevas”, expresó por otro lado Andrea Ares.

“La idea es que no sobredramaticemos, que seamos conscientes y cautos, y que nos ocupemos y preocupemos; que nos mantengamos informados, pero no sobreinformados, porque esa información de más activa los fantasmas, anticipa escenarios que terminan siendo catastróficos, lo que no ayuda”, advirtió.

“En este momento necesitamos tener la vibración o el espíritu altos, porque también ayuda a que el sistema inmunológico esté de pie, primero para que no ingrese el virus, y luego, si ingresa, para poder batallar mejor contra él. Pero para eso, por todos los medios que nos sean posibles, debemos buscar la herramienta; y en ese orden, la herramienta N° 1 somos nosotros mismos”, puntualizó para finalizar la integrante del dispositivo Ubuntu, Lic. en Psicología Andrea Ares.

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