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Las entrañas de los intereses

Por Maia Franceschelli

La comunidad Pozo de Tigre, de la localidad de Santa Victoria Este, provincia de Salta, ha perdido una vida, nuevamente. Otra niña wichí, de tan sólo 5 años, falleció la semana pasada en esta zona que registra uno de los índices más altos de chicos con bajo peso.

Con anterioridad hemos mencionado la inadmisible situación que se vive en las provincias del norte argentino, pueblos víctimas de desnutrición y deshidratación que, en sus casos más extremos, se ha llevado la vida de al menos -en su mayoría infantes- 11 personas, según datos oficiales.

Son estas provincias norteñas las mayormente azotadas debido a las malas políticas gubernamentales que ya todos conocemos: desmonte de bosques nativos, desplazamiento y masacre de los pueblos que se niegan a urbanizarse, falta de alimentos y de agua potable -un 75% de las comunidades no accede a fuentes seguras-, explotación sin fin de los recursos.

Y no sólo eso, también son las principales afectadas por dos problemas sanitarios que parecen no tener la misma importancia en la agenda como el virus proveniente del país asiático.

Después de 20 años, el sarampión, enfermedad declarada “erradicada” en el país, se cobró la vida de al menos una persona días atrás. El último caso autóctono registrado había sido en el año 2000. Pero en el 2018, desde el exterior se importó nuevamente, originando otra vez casos autóctonos en la zona. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre enero y marzo del 2019 a nivel mundial hubo un aumento del 300% respecto del 2018.

En cuanto al dengue, la situación es aún peor. Hasta la semana pasada 3 han sido las muertes confirmadas por esta causa. Con las altas temperaturas que persisten, el ambiente resulta más propicio para la eclosión de larvas de mosquito Aedes Aegypti, siendo 15 ya las provincias infectadas y con la estimación de que son más de 1.000 casos de infecciones.

El auge de las noticias relacionadas al dengue comenzó hace poco, ¿será por qué la provincia de Buenos Aires es una de las más recientes perjudicadas? Mientras tanto, las provincias que limitan con Brasil y Paraguay -países que hace tiempo cuentan con el arraigo de esta problemática- también hace tiempo sufren la invasión de este mosquito, pese a que es poca la difusión al respecto.

Por otra parte, tampoco están teniendo -ni el sarampión ni el dengue- el mismo tratamiento a nivel sanitario por parte de las autoridades, como el coronavirus. Ante el alerta de que este virus había cruzado los fronteras, los protocolos han estado aplicándose de inmediato, como así también inmediatas fueron las respuestas por parte de los altos mandos políticos.

Por el contrario, pocas han sido las declaraciones que se han dado por parte del Estado tanto por las situaciones inhumanas que están viviendo -desde antaño- muchas de las comunidades, hambrientas y sedientas, como así también respecto a estas dos enfermedades mencionadas anteriormente.

Corresponde sí resaltar que la Cruz Roja Argentina, en el marco del plan Acción Humanitaria Salta 2020, ha logrado cubrir el 50% del presupuesto global de 875 mil dólares que se necesita para atender a las 9600 personas más afectadas, a quienes proveerá de agua a través de la instalación de una planta potabilizadora.  

En similar sentido, el gobernador salteño anunció el mes pasado que Marcelo Tinelli y un grupo de empresarios construirán 10 pozos de agua en las zonas donde viven las comunidades wichí. ¿Será ésta una simple acción de bondad? Trasfondos políticos y económicos hay siempre; el tiempo hablará por sí solo. (Nota de opinión para CAMBIO 2000).

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