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La vacuna china de Sinopharm contra el coronavirus, con respuesta inmunitaria y sin efectos adversos

Se trata de una de las cuatro candidatas del país asiático y una de las que se está probando en Argentina. Los investigadores demostraron seguridad e inmunogenicidad.

«SEGURIDAD Y TOLERANCIA», informa el laboratorio Sinopharm respecto a su vacuna.

Más de 60.000 voluntarios recibieron alguna de las cuatro candidatas chinas a vacuna contra el coronavirus «sin presentar efectos adversos significativos», afirmó este martes un alto funcionario del Ministerio de Ciencia y Tecnología de China.

En ese marco, el laboratorio Sinopharm informó que en su ensayo, realizado por el Instituto de Productos Biológicos de Pekín, los investigadores hallaron «seguridad y tolerancia» a su vacuna en todos los grupos de edad, así como la «inmunogenicidad, evaluada como las respuestas de anticuerpos neutralizantes contra el SARS-CoV-2 infeccioso». Esta vacuna es una de las cinco por las que está negociando el Gobierno argentino, y parte del ensayo de fase III también se está llevando adelante en nuestro país coordinado por la Fundación Huésped. 

La información fue dada a conocer a través de un artículo en el medio científico especializado The Lancet. El objetivo del ensayo, según los investigadores, era «evaluar la seguridad y tolerabilidad de la vacuna inactivada BBIBP-CorV en pacientes de 60 años o más. Por este motivo, los participantes fueron divididos en dos grupos —de 18 a 60 años y a partir de 60— y se les aplicó dos dosis de la vacuna o bien un placebo. «La asignación de grupos se ocultó a los participantes, investigadores y evaluadores de resultado», indican los autores del estudio.

Las reacciones adversas más comunes que manifestaron todos ellos fueron dolor y fiebre, «de gravedad leve o moderada».

Asimismo, los resultados mostraron que los adultos mayores de 60 años tardaron más en desarrollar la inmunidad frente al virus. En el grupo de 18-59 años, una amplia mayoría obtuvo la inmunidad (seroconversión) tras la primera dosis de la vacuna (en el día 14), mientras el resto de los participantes lo lograron el día 28.

En una rueda de prensa sobre el avance de las vacunas en China, el subdirector del departamento de Desarrollo Social de esa cartera, Tian Baoguo, dijo este martes que ya hay 13 vacunas desarrolladas parcial o totalmente por el país asiático en la fase III de ensayos clínicos.

«Los efectos adversos son comunes y normales en una candidata a vacuna. De las 60.000 personas que han recibido la vacuna, algunos han presentado efectos adversos leves, como hinchazón de la zona de vacunación o fiebre, pero no se han registrado efectos secundarios graves», indicó.

En la misma rueda de prensa, el presidente de la empresa estatal Grupo Nacional de Biotecnología de China (CNBG, parte del gigante farmacéutico Sinopharm), Liu Jingzhen, aseguró que el conglomerado está listo para la producción en masa de la vacuna una vez terminen las pruebas, y que tiene capacidad para fabricar más de 1.000 millones de dosis en 2021.

Por su parte, el director del Centro de Desarrollo de Ciencia y Tecnología de la Comisión Nacional de Sanidad, Zheng Zhongwei, indicó que el precio «variará» en función del tipo de vacuna, aunque «no estará determinado por la oferta y la demanda sino por la tecnología empleada y el coste y escala de producción».

«Será un precio aceptable para el público general. La vacuna inactivada tendrá un coste mayor en comparación con el resto», dijo Zheng.

Asimismo, el funcionario negó que China haya puesto en marcha una «diplomacia de vacunas» con todas las pruebas que el país realiza en diversos países, muchos de ellos en vías de desarrollo.

«Lo que hace China es trabajar con otros países para desarrollar la vacuna y contribuir a que ésta sea segura y pueda estar disponible para quien lo necesite», afirmó Zheng, quien puso como ejemplo la entrada del país asiático en COVAX, la plataforma mundial de investigación de vacunas contra el Covid-19.

Zheng señaló que ciudadanos chinos que trabajan en el extranjero ya han recibido estas vacunas de forma voluntaria.

China aspira a convertirse en el primer país del mundo en producir una vacuna a gran escala contra el Covid-19, para lo que cuenta con media docena de países en vías de desarrollo -entre ellos varios latinoamericanos- que participan en la fase final de ensayos clínicos de varios proyectos.

A finales de septiembre, Zheng anunció que China prevé fabricar 610 millones de dosis de la vacuna del coronavirus antes de que acabe este año y 1.000 millones en 2021, pero no adelantó una fecha para que las vacunas puedan ser aplicadas masivamente. (Clarín)

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