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La muerte de los bebes en Córdoba abre una crisis en el gobierno de Schiaretti

La oposición reclamó la salida de Diego Cardozo, el titular de la cartera sanitaria. Hubo enojos con García Moritán porque acaparó la protesta en el nosocomio y escrachó al nuevo director.

Mientras se investiga la muerte de una decena de bebés en el hospital Materno Neonatal de Córdoba, la oposición de Juntos por el Cambio decidió acelerar pidiendo la renuncia del ministro de Salud, Diego Cardozo, en el marco de la causa que avanza en la Justicia cordobesa desde hace algunas semanas.

Ahora, y tras la notoriedad que el caso tomó en los medios y los anuncios de la investigación que encabeza el fiscal Raúl Garzón, el arco opositor que aglutina a radicales, el PRO, juecistas, Coalición Cívica y liberales convocó a una conferencia de prensa para pedir la salida del titular de la cartera sanitaria. Allí, en un acto encabezado por Rodrigo de Loredo, Luis Juez, Mario Negri y Ramón Mestre, entre otras autoridades de los partidos que conforman la alianza en Córdoba fueron notorios dos detalles: el primero, la ausencia de los referentes del PRO que responden al expresidente Mauricio Macri, como Gustavo Santos y Soher El Sukaría; y también la presencia del legislador porteño Roberto García Moritán.

El marido de la modelo y conductora televisiva, Pampita, arribó a Córdoba en las últimas horas para anticiparse a un desembarco que en los próximos días hará el líder de su espacio, el diputado Ricardo López Murphy. Sin embargo, el paso de García Moritán que se mostró muy cercano a Martín Carranza Torres, líder del Partido Republicano que en Córdoba respalda a Juez, terminó con escándalo.

Porque el legislador porteño salió de la conferencia de prensa en un hotel céntrico y se dirigió hasta el hospital donde a esa hora había un grupo numerosos de mujeres que reclamaba por la muerte de sus hijos o nietos. Y una vez allí ingresó hasta el despacho del director Esteban Ruffin, designado en el cargo la semana pasada una vez que se conoció la investigación judicial. Además de tildar de «cobarde» al propio fiscal Garzón.

Sin embargo, este protagonismo no cayó bien en parte de los socios cordobeses de Juntos. Como así tampoco hubo conformidad plena para esta denuncia en contra del Gobierno provincial.

De hecho, la ausencia del resto del PRO -a excepción del presidente del partido en Córdoba, Javier Pretto- y la del líder de uno de los bloques de Juntos en la Legislatura, como Orlando Arduh, fueron un nuevo síntoma de la escasez de unidad a la hora de las críticas al gobierno de Juan Schiaretti.

«No se puede avalar la escenificación del oportunismo político-electoral en medio de una situación extremadamente delicada y dolorosa por la que están atravesando las familias. Por supuesto que hay responsabilidad en el Gobierno provincial, pero una conferencia de prensa no parece ser la salida más respetuosa y seria para abordar un tema así con una investigación aún en proceso», reconocieron a LPO desde el entorno de los ausentes a la convocatoria de Juntos.

Sin embargo, el propio De Loredo, el encargado de abrir el contacto con los medios en la mañana de este martes dijo «exigimos el apartamiento del cargo del ministro de Salud; pedimos que la intervención al Neonatal esté a cargo de una dirección que no se corresponda con la actual línea ministerial». Y agregó: «cuestionamos la actitud obstruccionista y cínica del gobierno provincial de constituirse como querellante en una causa cuya investigación debe ser independiente y autónoma».

A propósito de esto, se conoció en las últimas horas que la fiscalía de Garzón descartó como querellante al Gobierno provincial. Decisión que había cobrado especial expectativa tras el pedido de anoche del propio Ejecutivo que encabeza Schiaretti. (LaPoliticaOnline)

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