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La ilustración viral de Abigail entrando a Santiago del Estero en brazos de su papá

La ilustración que retrata el arduo recorrido que debieron hacer un padre y su hija con cáncer para entrar a Santiago del Estero conmovió a las redes sociales.

El caso de Abigail Jiménez, la niña de 12 años enferma de cáncer a la que su padre llevó en brazos para ingresar a Santiago del Estero porque las autoridades los retuvieron en la frontera, conmocionó al país. Tal es así, que una ilustración del padre cargando a su hija se volvió viral y fue compartida por miles de personas en las últimas horas, entre ellas, el expresidente Mauricio Macri.

Abigail viajó con sus padres, Carmen y Diego, desde Santiago del Estero hasta Tucumán para llevar a cabo su tratamiento, dado que es paciente oncológica desde hace cinco años, cuando le detectaron un tumor en su pierna izquierda. Pero cuando quisieron regresar a Santiago del Estero, las autoridades los detuvieron en la frontera. Por eso, el padre decidió trasladarla a pie, alzándola en brazos a lo largo de cinco kilómetros.

La imagen quedó registrada en un crudo video que grabó Carmen y generó una gran repercusión, tanto en las redes sociales como en los medios. A raíz del caso, la cuenta de Twitter @ComadrejaDark, cuyo usuario se denomina «Maldita comadreja», creó un conmovedor dibujo.

«Esperanza 5km», escribió la persona que realizó la ilustración, que en su perfil alienta la difusión de sus contenidos: «Mis dibujos son tuyos, usalos».

La obra digital rápidamente se viralizó y fue compartida por distintas figuras de la política y el espectáculo.

Diego, el padre de Abigail, conversó con la prensa y relató el lamentable episodio. «Necesitaba que todos sepan lo que estaban haciendo con mi hija. Ha quedado traumada con todo lo que pasó. Cada vez que se levanta dice que ‘los policías son malos'», narró. Y expresó: «Le dije [a su esposa] que grabe lo que me estaban haciendo porque no es la primera vez que me pasa».

Tal como explicó su padre, Abigail «se puso nerviosa» ante la negativa de los policías para que pudieran volver a su hogar. «No nos comprendían y no nos dejaban pasar, y mi hija lloraba. Pasaron 20, 40 minutos y no me daban una solución. Pasó una hora y no me daban solución, nada. Seguí esperando hasta que decidí levantarla y llevarla caminando».

«Tenía la herida, había moscas y me daba miedo que se infecte. No veía la hora de sacarla de ahí», añadió Diego, quien trabaja en la municipalidad y finalmente llamó a uno de sus superiores para que los pasara a buscar. (La Nación)

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