|  

La experiencia de una estudiante riverense que donó plasma en La Plata

“Si bien contagiarse no es una elección personal, lo que si puede elegirse es transformar todos esos sentimientos negativos que conlleva la enfermedad en algo positivo para la sociedad”, expresó Cecilia Acevedo.

RIVERA (Cambio 2000).- El miércoles 16 de septiembre no fue un día más para Cecilia Acevedo. Ese día tenía programado concurrir al Instituto de Hemoterapia para donar plasma.

“Desde el momento en que me sometí al hisopado, los doctores me comentaron acerca de la posibilidad de donar plasma en caso de que el resultado sea positivo. Si bien en esas circunstancias uno se enfoca en querer recuperarse, en ningún momento descarté la alternativa de ser donante”, aseguró Cecilia a CAMBIO 2000.

Contó que los medios de comunicación fueron el disparador que convirtieron aquella posibilidad en certeza al mostrar casos en los que, pacientes que se encontraban en estado de convalecencia, se recuperaban rápidamente tras recibir la transfusión de plasma.

Para ella, “en estos tiempos de incertidumbre en los que el mundo permanece expectante por el descubrimiento de la vacuna, la donación de plasma es el paliativo más eficiente para el tratamiento del virus y, a diferencia de la vacuna, eso estaba al alcance de mi mano”.

Cecilia Acevedo es de Rivera. Estudia en la Facultad de Ciencias Económicas de la UNLP y también trabaja en la capital bonaerense.

Respecto a cómo desarrolló la donación, Cecilia explicó que “el procedimiento se realiza en el Instituto de Hemoterapia y dura aproximadamente una hora”.

Detalló que consiste en la aplicación de una vía que extrae la sangre y la deposita en una máquina que, tras un proceso de separación, segrega el plasma del resto de los componentes sanguíneos. Por la misma vía, la sangre extraída es reincorporada al organismo quien se encarga de restituir el plasma rápidamente, por lo que es posible repetir el proceso de donación en cuestión de pocos días.

“Si bien puede parecer complejo, el procedimiento es muy similar a la donación de sangre”, aclaró Cecilia.

Ante la consulta sobre qué estudios o pruebas le realizaron previamente, la joven riverense comentó que el proceso inicia con una entrevista en la que se constata que el donante cumpla con los mismos requisitos preestablecidos para la donación de sangre. Además debe exhibirse el resultado del hisopado en el que se indica que efectivamente el donante fue portador de Covid-19.

Luego se realiza una breve extracción de sangre en donde se determina si el nivel de anticuerpos desarrollados es lo suficientemente alto como para proceder a la donación, ya que el porcentaje de recuperados en condiciones de donar se reduce al 70%.

En referencia al tiempo transcurrido desde que se le otorgó el alta médica de coronavirus hasta la donación, Cecilia expresó que por indicación de los profesionales del Instituto de Hemoterapia de la Ciudad de La Plata, el plazo transcurrido fue de un mes desde que desaparecieron por completo los síntomas.

La futura Contadora Pública puntualizó que “desde lo físico se podría decir que el procedimiento no afecta en lo más mínimo ya que es completamente indoloro y uno puede retomar con su vida habitual de inmediato, pero desde lo psicológico sin dudas es altamente gratificante”.

Señaló que se estima que cada vez que un voluntario dona plasma, contribuye a mejorar la salud de tres personas que estén cursando la enfermedad en grave estado. “A partir de allí fue que comencé a pensar en todas las historias que pueden existir detrás de esos pocos mililitros de plasma. Lo que para uno representa tan solo una hora de su tiempo, para otro puede significar la posibilidad de volver recuperado a su hogar y recibir ese abrazo que tal vez pensó que nunca volvería a sentir”, resaltó.

Cecilia sostiene que en contraposición a la realidad por la que afortunadamente se encuentra atravesando el distrito, en ciudades en donde la circulación del virus es alta, es probable que uno se infecte aun cuando considera haber tomado los recaudos necesarios para evitar el contagio.

Subrayó que “si bien contagiarse no es una elección personal, lo que si puede elegirse es transformar todos esos sentimientos negativos que conlleva la enfermedad en algo positivo para la sociedad”.

Remarcó que “es importante que los recuperados puedan acceder a la donación de plasma y de esta forma intentar revertir la situación para que, en lugar de que aquello que se vea ‘saturado’, sean los centros de donación y no el sistema de salud”.

“Ningún pinchazo provoca tanto dolor como el que genera la pérdida de un ser querido”, concluyó a manera de mensaje Cecilia Acevedo. (Cambio 2000 / NG)

Categorías