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Javier Acosta es el nuevo jefe del cuerpo activo de Bomberos de Carhué

Reemplaza a Néstor Wagner. Por su parte Manuel Prado lo acompaña como segundo jefe.

CARHUÉ (Cambio 2000).- Desde el pasado 22 de junio, y tras una decisión consensuada en el seno de la familia bomberil, Javier Acosta es el nuevo jefe de Bomberos Voluntarios de Carhué, secundado en la jefatura por Manuel Prado, quien ya venía ejerciendo el rol desde hacía algún tiempo.

En ese sentido, el presidente del consejo directivo de Bomberos, Nicolás Gómez, comentó a CAMBIO 2000 que “debido a la jubilación de quien fuera jefe del cuerpo activo, Néstor Wagner, en una primera instancia quedó en la jefatura Manuel Prado, hasta que los integrantes de la institución eligiésemos a la persona que lo iba a acompañar al frente del cuerpo. En ese orden, los integrantes del consejo directivo mantuvimos una reunión con los oficiales para obtener la opinión de cada uno de ellos, lo que luego se evaluó para tomar una decisión. De ese modo, entre todos determinamos que fuera Javier Acosta, y esa misma noche le informamos que había sido elegido para acompañar a Manuel”.

“Restaba saber quién sería primero y quien segundo jefe, porque si bien Manuel Prado debía ocupar la jefatura, él mismo, en un acto de grandeza de los que lo caracterizan, resolvió que por su trayectoria y otras situaciones que había vivido en algún momento de su carrera dentro de la institución Javier Acosta, debía ser jefe; y así se hizo”, resaltó.

“El miércoles 22, después de la reunión semanal del cuerpo, y de la del consejo, nos convocamos en el SUM de la institución, también con los integrantes de la reserva, y se hizo la presentación formal de la nueva jefatura”, agregó.

CAMBIOS EN BOMBEROS. Los nuevos jefes, Javier Acosta y Manuel Prado, junto a Graciela Schmidt y Daniel Gómez, de la comisión directiva.

“Accedo a la jefatura por Manuel”

Por su parte, el flamante jefe Javier Acosta, destacó que “desde que ingresé como bombero, siempre fui capacitándome y generando un perfil que, sin saberlo, me llevaron a que al momento de elegir me encontrara entre los oficiales de mayor rango, que es de donde surge la persona que ejercerá el rol de jefe. Me tocó serlo, aunque nunca imaginé que ese día llegaría, y que la designación vendría de la decisión de un par, Manuel Prado, cuya actitud valoro y destaco, porque no cualquiera se relega a sí mismo a ser segundo jefe, cediendo a otro el lugar, pero por su calidad humana no me llama la atención que lo haya hecho; y hoy puedo decir que accedo a la jefatura por él”.

El segundo jefe Manuel Prado, fundamentó su decisión contando que “Javier fue justamente la persona que me acercó a bomberos, lo que indica que él tiene mayor antigüedad; pero más allá de eso, resolví que debía ceder mi lugar porque lo conozco muy bien y sé de su calidad humana, sus cualidades, y lo que puede llegar a dar dentro de la institución, que seguramente es mucho más de lo que él mismo cree”.

“Esas fueron las razones que me movilizaron en principio, a lo que hay que agregar que en la reunión que se realizó, en la cual había que hacer las postulaciones, Javier no se autopostuló; eso ratificó mi decisión, y me hizo pensar que había optado por el camino correcto”, dijo el segundo jefe.

Sobre su vínculo con la institución, Javier Acosta recordó que inició “en 2002, en octubre, después de haber comenzado los estudios en el mes de marzo. La inquietud por ingresar al cuartel se generó en lo que vivía cotidianamente en mi barrio, donde había dos vecinos bomberos: Javier Bouillón y Mario Fuhr. Veía que cada vez que se oía la sirena, ellos salían con desesperación, fuese de día o de noche; y me llamaba la atención qué era lo que los movilizaba tan profundamente como para dejar de lado todo y ponerse al servicio de los demás”.

“Con esa vivencia, comencé a evaluar la posibilidad de formar parte, y así se lo hice saber a mi familia; pero más de una vez, salía de casa para llegar al cuartel a anotarme, y pasaba de largo; así sucedió dos o tres veces, porque no sabía si iba a estar a la altura, hasta que un día en que salí para hacer una compra, en la vereda del cuartel me encontré con Carlos Fuhr, y me detuve. En ese momento sonó la sirena, y no pudimos seguir con la conversación. Era sábado, y el lunes, Omar Sewald, que era segundo jefe, se comunicó conmigo para invitarme a que me anotara, para ser parte de los chicos que iniciarían los estudios”.

“Una vez que ingresé, no hubo vuelta atrás; nunca me arrepentí, lo haría una y mil veces. Bomberos es parte de mi vida, y nunca imaginé que sentiría lo que siento por la institución, y que me ha llevado a que de manera permanente me capacite y trate de crecer. En ese camino he llegado a pertenecer a la BERA 7, la unidad de rescate en aguas, así como me he capacitado en diferentes aspectos, como en materiales peligrosos, ética, y demás”, expresó Acosta.

“Ingresé a Bomberos gracias a Javier”

En tanto, el segundo jefe Manuel Prado, recordó que ingresó a bomberos “gracias a Javier Acosta, quien en el año 2005 me hizo la invitación para que formara parte de esta familia. En mis años dentro del cuartel, también he llegué a pertenecer a la BERA 7, y he hecho varios cursos vinculados con casi todas las actividades que desarrollamos; y la misma dinámica de la que formamos parte, hace que vayamos involucrándonos cada vez más y viendo de qué manera podemos ayudar mejor a los demás, que es nuestro objetivo”.

En tanto la secretaria del consejo directivo de Bomberos, Graciela Schmidt apuntó luego que “la comunidad, a la cual nos debemos como institución, y que responde cada vez que la necesitamos, debe estar en conocimiento de quiénes son las personas que están al frente del cuerpo activo, que es el que estará a su servicio cuando sea necesario”.

“Entendemos que las personas que están ejerciendo la jefatura son las indicadas, y así se hizo notar el día en que asumieron los cargos, cuando también estaban sus respectivas familias. En esa oportunidad, el presidente se dirigió a los presentes hablando de la decisión, y todos fueron autores de un cerrado y prolongado aplauso de aprobación, como hacía tiempo no se oía en la institución; y eso fue reconocimiento”, señaló para cerrar.

Por último, el jefe Javier Acosta, aseguró que el objetivo que perseguirán desde la jefatura, “se enmarcará en los códigos de ética que rigen a la institución, pero las decisiones y propuestas serán compartidas y consensuadas, con la participación de todos los integrantes del cuerpo, del consejo directivo y la reserva, quienes pueden hacer un valioso aporte desde su extensa experiencia”. (Cambio 2000)

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