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El concierto que cambió todo: hace 60 años, Los Beatles debutaban en The Cavern

El cuarteto, todavía sin Ringo y con un quinto miembro, realizó su primer show en vivo un 9 de febrero de 1961, a mediodía, para un grupo de comensales. Allí nació la leyenda que modificaría el paisaje musical para siempre.

Hace ahora sesenta años los Beatles se subieron por primera vez al escenario de The Cavern Club, un local de su Liverpool natal que dejaron dos años y medio más tarde y casi 300 conciertos después, cuando ya estaban a punto de convertirse en el grupo más famoso de la historia de la música.

Los Beatles debutaron en The Cavern el 9 de febrero de 1961 en una sesión de mediodía (“lunch sesion”), que por entonces ofrecían algunos clubes a la hora del almuerzo. El grupo actuó desde la una a las dos de la tarde y cobró cinco libras a repartir entre sus por entonces cinco miembros: John Lennon, Paul McCartney, George Harrison, Pete Best -que luego sería sustituido después por Ringo Starr como batería- y Stuart Sutcliffe -quien abandonó la banda poco después-.

Los Beatles debutaron en The Cavern el 9 de febrero de 1961 ¡a mediodía!

Los Beatles iniciaron ese día su larga residencia en el local del número 10 de Mathew Street -concebido originalmente como club de jazz-, en la que perfilaron su identidad musical y se prepararon su gran salto a una fama descomunal. No fue hasta nueve meses después de su debut cuando acudió al local Brian Epstein, que les propuso representarles tras quedar impactado por su actuación, después de haber sido alertado de la existencia del grupo por un cliente de su tienda musical.

A Epstein se le atribuye la salida del batería Pete Best y también se le relaciona con el giro estético de los integrantes de la banda, que cambiaron sus chaquetas de cuero por corbatas; pero, sobre todo, consiguió un contrato discográfico para el grupo.

The Cavern Club se convirtió así en el escenario de un encuentro llamado a marcar la historia de la música moderna: Los Beatles hicieron de este local un santuario y sumaron cerca de 300 conciertos, entre las actuaciones de mediodía y las de la noche, ante una creciente y enfervorecida audiencia, precursora de la “beatlemanía” que se extendió poco después por todo el mundo. Allí, ese grupo de adolescentes afinó su toque en conjunto y sus habilidades, entre 1961 y 1963: la última aparición de los ídolos locales en su club de referencia se produjo el 3 de agosto de 1963, pocos meses antes de embarcarse en sus primeros proyectos en Estados Unidos.

Nueve meses después del debut acudió al local Brian Epstein, que cambió el rumbo de la banda

Para entonces los Beatles ya habían publicado su primer álbum, logrado sus primeros números uno (”Please please me”, “From me to you”) y estaban a punto de conquistar el mundo con “She loves you” y su irresistible “yeah yeah yeah!”.

Era el final de una era todavía inocente y el comienzo de un éxito que resultaría atroz y llevaría a la banda a decidir primero dejar de tocar en vivo, y luego contribuiría a la separación: lejos de Liverpool, la banda cambió aquel escenario en forma de cueva de su ciudad natal por los grandes estadios, donde se reunieron miles de personas en los primeros conciertos multitudinarios de la historia del rock, el comienzo de una “beatlemanía” que terminaría por desgastar al grupo.

EL FINAL

De hecho, solo 9 años después de aquel debut en The Cavern, Los Beatles daban su último concierto: el 30 de enero de 1969, día que cayó en un jueves gélido y gris característico del invierno londinense, el cuarteto subió al techo de Apple Records y brindó un recital casi improvisado en Saville Row, la conocida calle en la que los sastres de Londres tienen sus talleres. Ni los costureros, boquiabiertos en sus ventanas, ni los viandantes, paralizados en plena calle, salían de su incredulidad: ¿La banda más popular de la época actuando en directo y gratis?

Los Beatles hicieron de este local un santuario y sumaron cerca de 300 conciertos

Fue el final de todo: tras varios años sin salir de gira, John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr subieron a la azotea como parte de la grabación de “Let it be”. Tocaron cinco canciones: “Get Back” (tres veces), “Dont Let Me Down” (dos veces), “I’ve Got A Feeling” (dos veces), “One After 909” y “Dig A Pony”. Ya no volverían a actuar juntos.

Testigo del ascenso a la fama de los Beatles y tras haber sobrevivido a varios periodos de cierre y a una demolición, The Cavern Club se convirtió en un epicentro de turismo musical en Liverpool, además de mantener su esencia con actuaciones eventuales de nuevos talentos musicales y de bandas tributo.

En enero de 1997, una estatua de John Lennon pasó a presidir la entrada del local, que en 2018 acogió un concierto de Paul McCartney, quien durante dos horas volvió a cantar sobre su escenario.

En la actualidad y como consecuencia de la pandemia, la mítica sala lucha por sobrevivir, y tal y como aseguraba en agosto a la BBC Bill Heckie, uno de los directores del local, las medidas sanitarias impuestas por Reino Unido han afectado a la sala, haciendo que perdiera unas 30.000 libras semanales (33.110 euros, más de 41.000 dólares). (El Día)

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