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Dylan Lóp.ez y Lisandro Reissing lograron el tercer puesto de la etapa regional del concurso Creatividad en Automatización, propuesto por la empresa Siemens

Los alumnos del séptimo año de la Escuela de Enseñanza Técnica Secundaria N° 1 de Carhué, en la materia electrónica industrial, junto al docente Ing. Guillermo Prieto, crearon un controlador lógico programable para dar seguridad al cumplimiento de las normas DISPO.

DYLAN Y LISANDRO JUNTO AL PROFESOR. Guillermo Prieto es el docente de la materia Electrónica Industrial.

Dylan Lóp.ez y Lisandro Reissing, ambos alumnos del séptimo año de la Escuela de Enseñanza Técnica Secundaria N° 1 de Carhué, lograron el tercer puesto de la etapa regional del concurso Creatividad en Automatización, propuesto por la empresa Siemens y su línea comercial de controladores de automatización de la marca LOGO!.

Los chicos, que se encuentran ya próximos a egresar como técnicos electromecánicos, participaron de este concurso poniendo en práctica los conocimientos adquiridos en la materia Electrónica Industrial, cuyo docente es el Ing. Guillermo Prieto, creando un controlador lógico programable (PLC), que es un dispositivo electrónico que se utiliza en ingeniería de automatización para el control de un proceso, y que en este caso, tal la temática propuesta por Siemens para este año, está vinculado a la seguridad en el cumplimiento de los protocolos de distanciamiento social, preventivo y obligatorio (DISPO) en la sociedad.

En una charla con CAMBIO 2000, acompañados por la directora de la escuela, Prof. Silvana Denk, y el docente Guillermo Prieto, Dylan Lóp.ez y Lisandro Reissing explicaron que un controlador lógico programable “se encarga de accionar a otros componentes de una maquinaria para que realicen acciones que pueden ser peligrosas para los seres humanos o son muy lentas si se hacen manualmente. Básicamente los PLC resuelven requerimientos de control de procesos y secuencias de la maquinaria dentro del sector industrias y se encuentran en todas las plantas industriales”.

“La empresa Siemens es líder mundial en el sector de automatización, y la línea de PLC para menor escala se llama LOGO!. Desde allí es que cada año, desde 2001, lanzan un concurso de creatividad en automatización, y premian las soluciones más innovadoras y sustentables diseñadas por jóvenes estudiantes de escuelas técnicas de todo el país, y que apuntan a resolver problemáticas locales a través de la automatización”, expresaron.

“A través de esta iniciativa se incentiva a que nos acerquemos al desarrollo tecnológico, promoviendo la transferencia de conocimientos teóricos a situaciones prácticas; y en la edición 2021, la temática del concurso radicó en automatizaciones para asegurar los protocolos DISPO en la sociedad”, añadieron.

“El concurso consta de dos etapas; una instancia regional y otra nacional. En la instancia regional, los jurados, compuestos por profesionales del ámbito académico y de la industria, evalúan y premian a los tres mejores proyectos presentados, de cada una de las cuatro regiones en las que se divide el país; y entre ellos, estamos nosotros, en el tercer lugar, que no estaremos en la instancia nacional, porque allí compiten sólo los primeros puestos de cada región”, puntualizaron. 

“No obstante, por nuestro desempeño en la regional, como premio, Siemens hace entrega a la escuela de un kit de automatización compuesto por un CPU de la marca LOGO!, más un motor trifásico, protección cable 3p, un contactor, un guardamotor, pulsador y soporte”, resaltaron.

“No se explicaban cómo lo habíamos logrado”

Dylan Lóp.ez y Lisandro Reissing, aclarando en primera instancia que idearon el programa “aún sin tener un controlador”, contaron que “cuando el profe nos comentó del concurso, sus reglas y la temática, nos interiorizamos acerca de las normas DISPO, y comenzamos a pensar cómo podíamos hacer para automatizarlas. En principio, la propuesta fue para todo el curso, pero como estábamos en pandemia, no concurríamos siempre a la escuela, y nos costaba mantener el contacto con el resto de los chicos, en una primera instancia fueron unos cuantos los que se engancharon con el proyecto, pero luego lo continuamos y terminamos nosotros dos”.

“Es sabido que las reglas DISPO incluyen el uso de barbijo, la permanencia de personas en un espacio determinado según sus dimensiones, el distanciamiento, y la desinfección de superficies y manos; y en base a eso nos pusimos a pensar qué podía ser automatizado. Estando en un supermercado local que se encuentra en la calle Mitre, nos inspiramos sobre la idea de automatizar el tema de ingresos y egresos para que el número de personas que estuviesen dentro del local, sea el indicado por la normativa”, contaron.

“Así pensamos en un sistema de barreras y en la sanitización de manos y superficies. En cuanto a las barreras, pensamos en dos infrarrojas, con un láser; cuando una persona ingresa, el controlador lo registra, así como lo hace con quien egresa. Entonces, de acuerdo a la cantidad de personas para la cual esté programado, en base a los metros cuadrados del local, impide el levantamiento de la barrera hasta tanto se produzca un egreso. Eso se regula a través de un semáforo, también incluido en el programa, que indica a las personas la posibilidad de entrar o no. Si alguien pasara aún sin que el semáforo lo indique y violando la barrera, suena una alarma; y si por ejemplo, lo programamos para el ingreso de 10 clientes, si entrara una persona más, esa alarma se acciona automáticamente”, manifestaron los alumnos de la Escuela Técnica.

Acerca de la automatización tendiente a la sanitización, los chicos explicaron que “en cuanto a manos, pensamos en un sensor de proximidad en el dispensador de alcohol, colocado en el área de acceso. Mientras que para las superficies, cuando la persona ya compró y pasó por la caja los productos, pensamos en un botón que al accionarse esterilice mediante pulverización toda la superficie”.

Lisandro Reissing y Dylan Lóp.ez aseguraron más adelante que “no fue fácil hacer el desarrollo del proyecto de manera virtual en principio, pero una vez que pudimos concurrir a la escuela, ya avanzamos de manera más fluida; y una vez que ideamos todo, tuvimos que aprender a usar el programa, que nunca antes habíamos utilizado; hicimos distintos ejercicios hasta que pudimos dominarlo. De todos modos, hay que tener en cuenta que todo lo hacíamos imaginándonos como sería; e incluso, cuando los jurados evaluaron nuestro trabajo, y les contamos cómo lo habíamos desarrollo, no podían creer lo que habíamos logrado sin haber tomado contacto jamás con el controlador”.

 Luego el profesor Ing. Guillermo Prieto comentó que “este concurso divide al país en cuatro regiones, una es Capital Federal, y las otras tres son las provincias según regiones; en la región de la que participaron los chicos, resultaron ganadores los de una escuela de Bahía Blanca, y segundos, chicos de Coronel Dorrego. Todo ellos sí cuentan con el equipamiento, pudieron hacer el proyecto y probarlo con el aparato físico delante, pero Lisandro y Dylan lo imaginaron”.

Para finalizar, Lisandro Reissing y Dylan Lóp.ez manifestaron que “por la región a la que pertenecemos que es muy extensa e incluye por ejemplo todas las provincias del sur, participaron más de 50 proyectos, y cuando los jurados anunciaron que iban a dar a conocer los ganadores, no nos imaginábamos que nos iban a mencionar. Ellos también se sorprendieron al saber que somos parte de una escuela nueva, en la que no teníamos físicamente el controlador. No se explicaban cómo lo habíamos logrado; y está la palabra de parte de un alto funcionario de Siemens, de que si en alguna oportunidad quisiéramos fabricar ese sistema, la empresa nos apoyaría; pero lo más importante es que por haber sido elegidos en tercer lugar y obtener el premio, los chicos que nos sucedan en años posteriores sí podrán contar con la tecnología, que económicamente, tiene un valor muy importante”.

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