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Diego Mayer celebra 40 años con la música y presenta esta noche el video de “Y qué hago contigo”

Hoy, 5 de agosto, el músico llega a los 40 años de carrera. Y para festejar lanza el video de una de las canciones que compuso en esta cuarentena. Entrevistado por CAMBIO 2000, cuenta pormenores de sus nuevos temas y repasa aspectos de su trayectoria musical.

DIEGO MAYER. El músico y el piano, instrumento musical con el que más se identifica.

CARHUÉ (Cambio 2000).- Diego Mayer cumple hoy -5 de agosto-, 40 años con la música. Y en un contexto inédito, de pandemia mundial, la celebración que se había imaginado, no podrá ser. No obstante, para celebrar el acontecimiento presentará, desde las 20.00, el video de una de sus nuevas creaciones: “Y qué hago contigo”, a través de las redes sociales del Municipio.

“El encierro va generando cosas, algo que tenía postergado hace mucho tiempo, que había dejado de hacer, como componer canciones. El que tiene más o menos mi edad seguramente recuerda que hace 20 años había compuesto un tema que estuvo muy bien posicionado en el ranking musical de una radio local, que se llamaba ‘Loco por ti’”, expresó.

“La pandemia, como a muchos rubros y actividades, nos afectó fuertemente, principalmente a nosotros, porque vamos a ser los últimos en salir a trabajar”, apuntó Diego, para agregar que “al estar tanto tiempo encerrado se me abrió esta faceta de volver a componer baladas, que es mi género”.

“En realidad empecé a trabajar la composición allá por fines de diciembre, principios de enero de este año. Mi viejo me venía diciendo el año pasado por qué no volvía a componer, que lo hacía bien. En realidad estaba un poco renegado. Además, los estilos musicales que hoy se difunden nada tienen que ver con lo que compongo, ¿a quién le puede interesar?”, dijo.

No obstante, comenzó a escribir. “Con el encierro es como que me metí más en la composición y era una cosa que no podía parar, por lo que salieron alrededor de once canciones, con las pistas terminadas, que se trabajaron en Blanco Estudio, en Junín. Y ahora estamos esperando que pase la pandemia para poder hacer la grabación de todos esos temas como corresponde, en un estudio”, subrayó.

El músico dijo que a raíz de ese trabajo de composición de canciones, se contactó por Instagram con un músico de Capital, “Hernán, que se dedica a hacer partituras, quien me guió, me hizo las partituras y los boletines de SADAIC, por lo que comencé a registrar los temas, que ya están en base de datos en SADAIC, y también me reinscribí para ser socio y tener el carnet de autor, compositor e intérprete”.

Asimismo, sabiendo que desde el área de Cultura local se apoyaba a los artistas del Distrito “con algún book de fotos o la posibilidad de grabar un video, decidí hacer el video”.

“La directora Marcela (Mateus) me apoyó en esto y el video está grabado en la Casa de la Cultura con el piano. Se trata de un video que se trabajó en la parte de imagen con Marianela Bayer, mientras que la tarea más dura estuvo a cargo de Alfredo Ercoli, que fue quien editó todas las imágenes”, contó Diego Mayer.

Dijo que el video “fue grabado con un celular y una cámara de fotos. Y el tema se grabó también en la Casa de la Cultura con un programa de computadora, editado también por Alfredo, todo muy artesanal”.

Diego opinó que “el resultado final es muy bueno, porque con la tecnología que teníamos a mano, quedó un muy buen producto. Seguramente debe haber detalles, miles, porque es muy artesanal, pero se pudo hacer, así que por ese lado estoy muy contento; y el miércoles 5 de agosto se va a dar a conocer a las 20.00 por todas las redes sociales del municipio y por YouTube”.

Las nuevas canciones

– De los temas que escribiste últimamente, ¿por qué elegiste “Y qué hago contigo”?

– La elegí porque considero que estructuralmente la canción está bien lograda. Me gustan todas mis canciones, algunas un poco más, pero el estribillo tiene que ser bien entrador, que la gente lo escuche y se le pegue, tiene que ser sencillo para que se entienda la historia, porque cada canción cuenta una historia. Creo que hasta verbalmente está muy bien armado en sus estrofas, y fue un tema que lo armé muy rápido.

– ¿Y musicalmente?

– Musicalmente también…

– Cada compositor tiene una manera de escribir y de hacer una canción, en tu caso ¿qué es lo primero?

– Este último tiempo fue como que salía primero el estribillo y después el resto, porque las dos cosas no son fáciles cuando uno compone, pero creo que si tenés el estribillo, es más fácil contar la historia que sigue.

– ¿Escribís la letra primero y después la música?

– Va un poco a la par, hay que tratar de buscar una tonalidad, que no sea muy repetitiva con el resto de la canción. Hay canciones que salen en dos días, mientras que para otras podes estar 15 o 20 días o un mes dando vueltas. Por ejemplo tenía el estribillo de una de las canciones y no podía componer las estrofas, escribía y borraba, tardé como un mes y pico. Y la canción del video fue súper rápida, la más rápida de todas, porque el título se trata en realidad de una pregunta, entonces constantemente hace que después la frase fluya mucho mejor.

– ¿Y en qué te inspiras para escribir las historias?

– Todas cuentan una historia diferente. La primera canción que compuse a fines de diciembre / primeros días de enero, se llama ‘Momento exacto’. Es la historia de una pareja en la que una de las personas es joven y la otra mayor, con una buena diferencia de edad. Creo que hoy no importa la diferencia de edad, dejó de ser un tabú… Y se llama ‘Momento exacto’ porque ese amor llega en el momento preciso en el que uno de los protagonistas lo necesitaba, pero quizás después, en el tiempo hace que eso no fluya por una cuestión lógica.

“Otra de las canciones se llama ‘No hay distancia para un beso’, que surge por lo que me cuenta un amigo. Ese amigo se reencuentra con una persona a la distancia, después de muchos años -ahora su novia-, pero por la pandemia no se pueden ver. Me cuenta que ella le dice una frase: ‘No hay distancia para un beso’, y me quedó grabada. Dije, qué buena frase para hacer un tema, y en base a eso empecé a escribir. Se trata de una canción típica de pandemia, es una historia de amor de dos personas que no se pueden ver por el encierro. Y él o ella van relatando lo que pretenden hacer cuando todo pase”.

“Hay un tema más movido, que se llama ‘No te vayas nunca’. Todos relatan una historia diferente. Y cuando todo esto se pueda grabar van a poder escucharlas y quizás a alguno le toque alguna historia parecida que vivió”, dijo.

“Esto de ser un músico con años me hace escuchar historias, ver cosas y escribir. Y quizás muchos el día que escuchen mis canciones van a poder sentirse en el mismo plano o quizás conozcan a alguien que vivió una situación parecida”, expresó.

En tanto, sobre la canción que grabó el video contó: “‘Y qué hago contigo’ es la última de todas. En realidad se iba a llamar ‘Y por qué’. De ahí arranca por qué esto, por qué lo otro, por qué te recuerdo y qué hago contigo… me gustó esa frase y la trasladé a otra canción, o sea, de un boceto de una canción, salió otra… es muy loco. Así surgió ‘Y qué hago contigo’”.

“La música me ha dado muchas satisfacciones”

HOY PRESENTA “Y QUÉ HAGO CONTIGO”. Grabó el video de su canción en la Casa de la Cultura.

– ¿Cómo has transcurrido estos 40 años con la música? ¿Qué recuerdos te vienen de los inicios?

– La verdad que la música me ha dado muchas satisfacciones, muchísimas…

– Te dedicaste a la música y podes vivir de la música…

– Exactamente. Cuando me decidí a vivir de la música, tendría 15 años. Yo ya venía haciendo cosas desde chico, tenía casi 6 años cuando empecé a cantar. Tomamos como inicio el 5 de agosto de 1980 porque ese día gané un concurso de Canto en el teatro, por el Día del Niño. Y hasta los 15 estuve cantando tangos y haciendo un montón de cosas. En plena adolescencia, mi viejo me propuso hacer un grupo y empezar a trabajar en los bailes, pero como todo adolescente, uno quiere más, entonces le dije ‘armemos algo pero dejame a mi empezar a venderlo de otra manera’, porque él venía de la vieja escuela, de que el teléfono te sonaba a vos, y acá había que armar y empezar a trabajar desde cero. Me dijo que sí y empecé a manejar el grupo.

“Empezamos a trabajar de una manera terrible porque no solo eran los bailes, eran boliches, pubs, fiestas privadas, yo estaba en pleno colegio secundario y recuerdo que a veces el viernes no iba al colegio porque trabajaba y tenía que viajar y el lunes no llegaba porque estaba fundido, tal es así que una materia pendiente, personal de la vida, es terminar el secundario, que no finalicé por ese motivo. Fueron años de mucho trabajo y de mucho andar”, contó.

Más adelante Diego dijo que “a los 25 ya me había cansado de andar en tantos boliches, y como quería cambiar el esquema de mi imagen, me volqué a hacer fiestas privadas. Yo veía que en los bailes tiraba chistes y la gente se reía, entonces consideré que tenía que buscar una apertura si quería vivir bien de lo que hacía”.

“Así fue que tuve que tomar muchas decisiones y, para vivir de esto, tenía que reestructurar un montón de cosas, tenía que hacer una inversión muy grande en general, que se fue haciendo de a poco, pero dio sus frutos”.

Al respecto, manifestó que comenzó “a invertir plata en un mejor sonido, en un mejor piano, en la vestimenta, en un vehículo, porque uno no sabe quién te va a contratar. Y la verdad es que cuando uno vende un producto, le tiene que dar seguridad a la persona que te contrata que uno va a llegar”.

“El músico por lo general un sábado puede ganar 10, al otro sábado gana 8 y al siguiente quizás no gane nada porque no trabaja, entonces, en ese aspecto es muy ingrato. Eran cuestiones que yo tenía que empezar a corregir. Si iba a cobrar bien un producto final, tenía que ser muy cauteloso el día de mañana de poder tener un reaseguro, porque la realidad es que hoy estamos pasando por esta situación y si realmente como músico no pudiste guardar un ahorrito, es imposible pasarla bien”, señaló.

“Entonces -prosiguió-, empecé a manejar mi trabajo como un negocio, como una pequeña empresa. Había que tener muy claro cuáles eran las prioridades. Fiscalmente tenía que estar al día porque después comencé a trabajar para empresas”.

“Gracias a Dios me hice un nombre zonalmente, me hice un nombre un poquito más allá de lo que es la zona, empezaron a funcionar las fiestas privadas, los cumpleaños, y comencé a viajar a otras provincias, a tener contacto con gente de otros lugares, a abrir la cabeza, ver y conocer”, puntualizó.

“Recuerdo que las cenas show, por ejemplo, no se hacían en Carhué; era cena y baile. Y cuando entré a trabajar al Hotel Epecuén, entonces Hotel Levalle (a los pocos meses cambió el nombre), a cargo de Eduardo González y Lorenzo Matera, 15 años atrás, no existían las cenas show en Carhué”, recordó.

“Entonces la gente de Carhué que iba a cenar vio un cambio sustancial en mí, porque estaban acostumbrados a ver una cosa y ahí adentro vieron otra. Para esto ya me había estado preparando para hacer algún monólogo de humor, para ir trabajando las canciones desde otro lugar, haciendo participar a la gente. Y así comienzan las cenas show también en Carhué”, amplió.

“Hasta el año pasado venía con un promedio de unas 120 presentaciones anuales, la verdad que muy bien”, destacó Diego Mayer.

“Siento el respeto de la gente”

– En estos 40 años has tenido distintos roles como músico, has tenido la posibilidad de grabar e incluso has producido la plaza, uno de los eventos por los cuales se te reconoce en los últimos años. ¿Te ha quedado algo pendiente que aún estés a tiempo de hacer?

– Sí, que algún tema mío sea conocido. Ojalá estos temas funcionen y algún artista los pueda grabar, sino quedarán para mí. Yo había dejado de componer porque sentía que escuchaba algo que no tenía calidad y creía que lo mío sí tenía calidad y no era escuchado, como pasa siempre. Este ambiente es muy cruel. Está bien, cuando la pegas, la pegas. Pero eso me había desanimado mucho, el ambiente, cómo se movía todo, aunque hoy los artistas jóvenes no necesitan de un productor de Capital, al contrario, hoy se producen ellos, salen a las redes sociales, y si son un boom, los van a buscar. Antes tenías que golpear muchas puertas, y eso me cansó.

– Además de talento, tenías que tener constancia y suerte…

– Sí, es un combo generalizado. Estas canciones salieron porque el encierro me hizo componer, pero tampoco pretendo ser famoso a esta edad.

“Y también tuve la posibilidad de producir algo para Carhué, como el Bailódromo. Supuestamente en el 2021 cumpliríamos 15 años, aunque obviamente no se sabe qué va a pasar con toda esta historia, pero son 15 años de producir un evento que salió de la nada a tener una importancia regional”, puso de relieve Mayer.

“Creo que hoy es uno de los eventos que se acopla perfectamente a todo lo que tiene Carhué para ofrecer, pero también ha crecido en función de toda la gente, porque los gobiernos que estuvieron me dejaron trabajar con libertad; y el dinero que fueron poniendo los privados, los comercios, las empresas, ha hecho que creciera el lugar, que también ha crecido en cantidad de instituciones que van a trabajar en el verano”, subrayó.

“Y he aprendido desde la producción, porque producir algo no es fácil, primero y principal porque hay que contar con un dinero, hay que saber lo que uno tiene para ver qué es lo que va a poder gastar y que no. A raíz de eso uno va aprendiendo”, dijo.

“Me han pasado infinidad de cosas produciendo la plaza. Le he errado en artistas que he traído porque eran un desastre, como he traído gente que era genial, fantástica, pero eso lo fui aprendiendo en el camino también. Y hoy particularmente estoy con una base muy importante en cuanto a sabiduría, no sé si sé de todo, pero de lo poco que sé, lo entiendo bien, y si alguien me pregunta puedo dar una idea, después si se toma o no es otro tema”, expresó.

– Y en este largo peregrinar de 40 años debes tener un sinnúmero de gente para agradecer, para recordar…

– Hay mucha gente… uno no es quien es si no tiene gente al lado. Primero y principal mis viejos, los primeros que creyeron en mí, porque no es fácil decirle a un papá y a una mamá a los 15 años ‘tengo que dejar el colegio porque quiero hacer esto’, porque venía cansadísimo y ellos veían que disfrutaba lo que hacía. Y siguieron confiando en mí hasta el día de hoy. Después obviamente la familia que uno genera en la vida, mi compañera de vida Marcela y mi hijo Matheo, que son los que están siempre.

“Los mismos artistas, los colegas, a uno lo hacen crecer, y eso es importante. Está bueno ver al otro, porque por ahí en función del otro uno va aprendiendo, sin que el otro sepa”, puntualizó.

“Obviamente agradezco muchísimo a toda la gente que me dio trabajo, a todos, desde la política local hasta aquel que me contrató para un cumpleaños, a todo el mundo. Gracias, porque todo fue una experiencia”, resaltó.

“Quien me conoce sabe que adoro y amo el Epecuén Hotel y hoy me duele muchísimo no poder estar ahí, que estemos sin trabajar, porque casi todos los sábados es mi pequeño teatro. Y ahí la gente que viene a visitarnos encuentra a un artista que se ha preocupado por entregar un buen producto, y ese artista no viene de otro lado, ese artista es de acá”, expresó en otro tramo de la entrevista.

“Hoy lo más valioso que tengo en lo personal, en lo material, es mi carrera. Con errores, con aciertos, con desigualdades, defiendo mi honorabilidad en mi carrera; nadie puede decir que fui un chanta, me acuesto todas las noches y duermo tranquilo”, destacó.

– ¿Y consideras que se te valora en tu propia ciudad y en el Distrito?, porque con los artistas generalmente suele pasar lo de “nadie es profeta en su tierra”.

– Me costó muchos años, pero me parece que logré ser profeta en mi propia tierra. Creo que hoy la gente se ha dado cuenta que hay una persona que los representa, que trata de ser lo más justa posible al momento de armar un evento grande como el Bailódromo, y me he peleado con mucha gente por eso. Creo que sí, que la gente me valora muchísimo, y quizás más de lo que yo pienso, porque me lo hacen saber. Respeto a la gente y siento el respeto de la gente.

– Y quizás ese aprecio también se hace más visible cuando uno pasa por momentos complicados…

– También… Fue un quiebre cuando tuve el síndrome de Guillain-Barré, ahí me di cuenta. Creo que sí, porque por ahí en el trajín uno no se da cuenta, pero ese fue un momento de quiebre. Y ver la plaza llena la última noche, el sábado 1 de marzo cuando cerramos la temporada, fue emocionante.

“La gente pedía una noche más, acomodé fechas y canté yo. ¿Por qué no voy a cantar una noche más? No me voy a morir… me iba a morir si no lo hacía, es más, yo tenía más ganas de hacer otra noche que quizás muchos de los que la pedían. Y la verdad es que Carhué me emociona terriblemente.

– Para cerrar, lo que quieras expresar…

– Tengo una pasión y un amor muy grande por Carhué que quizás algunos no entiendan. Siempre digo que si alguna vez tuviera la posibilidad de ser intendente, una utopía, lo haría con mucho amor, y seguramente me pelearía con mucha gente, pero lo haría con mucho cariño. Carhué me demostró que está al lado mío y eso es algo que no voy a negociar nunca con nadie.

“Quiero agradecer a toda la gente que hizo que Diego Mayer sea quien es, a todo el mudo; a los periodistas que están pendientes de lo que uno hace, a las radios que han pasado mis canciones o nos han hecho publicidad, que siempre están al lado nuestro; a los artistas que confían en mí para hacer un evento tan grande como es el Bailódromo; a todos en general, no quiero dejar a nadie afuera. Y dedicarle la nota a mi viejo”, concluyó emocionado Diego Mayer, quien hoy está cumpliendo 40 años con la música. (MF)

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