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Desde el Albergue Catón siguen alentando la adopción con tenencia responsable y las castraciones

Con la aspiración última de cerrar el refugio porque ya no es necesario sostenerlo, el grupo de amigos que trabaja por los perros, da a conocer la realidad por la que atraviesa el lugar, aconseja castraciones y difunde la cuenta de Facebook implementada para que los vecinos conozcan a sus habitantes con fines de adopción.

CAMILA VERONI EN EL ALBERGUE CATÓN. «Periódicamente, hay que proceder a vacunaciones, desparasitaciones y baños masivos», contó.

CARHUÉ (Cambio 2000).- El grupo de amigos que trabaja por el sostenimiento del Albergue Catón y por erradicar la presencia de perros sin dueño en las calles de la ciudad, sigue adelante en su lucha en pos del objetivo último de que en un futuro no muy lejano el refugio cierre finalmente sus puertas, porque su existencia ya no tenga sentido.

 Camila Veroni, integrante del grupo de amigos del Albergue Catón, describió la situación por la que atraviesa el refugio canino diciendo que “en este momento, en el predio convive un centenar de perros, y algunos de ellos ya llevan mucho allí”.

“En el refugio, hace poco más de un mes, se han producido algunos cambios, ya que las chicas que estaban a cargo de la atención del lugar, dejaron de hacerlo, y por lo tanto, ha retornado la familia proveniente de una de las provincias del noreste, que ya había estado con anterioridad”, expresó.

“Cuando esta familia se fue, dos chicas se hicieron cargo del sitio, pero ese ciclo finalizó; sabemos que no se trata de una tarea fácil, porque las demandas son muchas, y las rutinas son sin descanso; allí hay mucho por hacer en lo cotidiano, y tampoco está a nuestro alcance poner más gente para alivianar el trabajo que hay que desarrollar”, aseguró Veroni a CAMBIO 2000.

“La alimentación que reciben los perritos es suministrada en parte por el Estado local, mientras que otra la vamos adquiriendo como podemos, con los aportes de los asociados, a través de donaciones, o a veces, con lo que nosotras mismas ponemos. Con eso que vamos consiguiendo, que es fideos, arroz, polenta, o lo que sea, el cuidador hace unos guisos de importantes dimensiones que luego reparte entre los perris; y eso tampoco es tarea sencilla”, dijo.

“Además, periódicamente, hay que proceder a vacunaciones, desparasitaciones y baños masivos, lo que requiere un gran esfuerzo, justamente por el número de habitantes que tenemos, que no es poco, ya que estamos hablando de un centenar; una cantidad que es imposible incrementar en función de los recursos con los que contamos, pese a que sabemos, perros en condición de calle, hay muchísimos más”, manifestó.

“Merecen algo diferente”

AGUARDAN POR UNA FAMILIA. “El perro que ha sido callejero es muy agradecido cuando halla su hogar”.

Camila Veroni destacó luego que “desde el albergue también administramos la cuenta de Facebook Adopción Canina Carhué, donde hemos subido un video y fotos de cada uno de los residentes con el objetivo de alentar a la adopción, y que la gente haga un lugar en sus casas y sus corazones para ellos. Desde allí sugerimos la no compra de mascotas, y la adopción con fines de tenencia responsable”.

“El perro que ha sido callejero es muy agradecido cuando halla su hogar, y cada uno merece su oportunidad, porque no han elegido nacer, ser abandonados y estar allí. Hay muchos cuyas vidas han transcurrido sólo dentro de los límites del refugio; ese es su lugar, pero también merecen algo diferente”, resaltó.

“A veces, la gente sólo se seduce con los cachorritos, de los que justamente no hay en el Catón, y en cambio sí otros que ya tienen sus añitos, pero son igualmente cariñosos, dulces, y dignos de empezar a formar parte de una familia, a las que generalmente se acomodan muy rápidamente; y uno de los pocos requisitos que ponemos al momento de entregarlos es que tengan un patio cerrado para que no anden en la calle”, expresó.

“Las perras y perros del albergue, están generalmente castrados, porque esa es la medida que nos llevará a arribar al objetivo de tener que cerrar las puertas en algún momento, pero vemos que aún hay mucha gente que no toma conciencia de lo que significa no castrar”, señaló.

Castraciones

ALBERGUE CATÓN. Alberga más de cien perros que esperan ser adoptados.

“Desde diciembre pasado, atravesamos un período en el que no se pudieron hacer castraciones masivas como se venían realizando; sólo se hicieron algunas a cargo de particulares que colaboraron con nosotras, como los médicos veterinarios Fano López, Soledad Ruiz o Guillermo Ballini; pero afortunadamente, desde hace ya dos fines de semana, ha recomenzado la actividad en la casilla que se ubica en la parte central del boulevard Alsina, entre Avellaneda y Lonardi, frente al Hospital San Martín, donde la veterinaria Belén Montenegro está abocada a la tarea”, destacó Camila.

Agregó que “los interesados en llevar sus mascotas, tanto perras como perros, deben solicitar turnos en la Oficina de Bromatología, ubicada en Alsina y Lonardi en el edificio que correspondiera al viejo nosocomio local, vía WhatsApp al número 2923 655271, de lunes a viernes en el horario de 7:00 a 13:00; allí les irán indicando qué día y hora deben llevar la mascota, para evitar esperas o aglomeraciones”.

Veroni aseveró además que “quienes adoptan medidas con sus mascotas son justamente las personas más responsable, las que más las cuidan; pero en nuestro medio tenemos el grave problema que nos aleja del objetivo del cierre del refugio, en la gente que no toma consciencia. Hay personas que se niegan a que sus mascotas sean sometidas a castración, pero tampoco adoptan medidas de cuidado como para que no sigan reproduciéndose y la problemática contra la cual luchamos se acreciente a pesar de lo que pregonamos, y de nuestro trabajo”.

“Andrea Reising está muy abocada al tema de las castraciones, a detectar dónde hay perros sin castrar, pero a veces, los que dicen ser sus dueños, responden de una manera no correcta a nuestro pedido de que lo hagan, pese a que es gratuito, y beneficiosos para la comunidad en general, porque cuando hablamos de perros sueltos, estamos haciendo referencia a salud pública”, destacó la integrante del Catón.

“En Adolfo Alsina tenemos una ordenanza de tenencia responsable, que debiera cumplirse, lo que no siempre sucede. Por lo tanto, en estos días estamos esperando que la situación que impuso el Covid se normalice, para poder acercarnos a conversar con las autoridades municipales, y ver de qué manera, a aquellos que reciben una prestación o ayuda desde el Municipio, se les puede imponer que a cambio del beneficio sellen el compromiso de castrar sus mascotas y cumplir con las normas vigentes; pero ya se verá cómo se puede llevar a la práctica esa idea que tenemos, y que tanto sumará a la hora de avanzar sobre la meta que nos hemos trazado”, puso de relieve para finalizar Camila Veroni, integrante del grupo de amigos del Albergue Catón.

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