|  

Condena firme para Heit, la mujer del falso pastor que aterró a Coronel Suárez

La Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó la pena a 13 años de cárcel para la mujer que, desde 2017, la cumple bajo arresto domiciliario.

SONIA MOLINA. Declara ante el tribunal bahiense, durante el primer juicio.

El 12 de noviembre de 2012, con las pocas fuerzas que le quedaban, Sonia Molina escapó como pudo de la vivienda de Gran Bourg al 1800, en Coronel Suárez. Había perdido casi 20 kilos después de estar casi 3 meses bajo cautiverio.

«Dios eligió ese día; me dije a mi misma: es ahora o nunca. Pensé en mi hija y mi mamá y tomé la decisión», reconoció horas después la mujer, cuando el caso, por su impacto, había adquirido trascendencia nacional.

En la vivienda también vivían el falso pastor Jesús Olivera y su mujer, la periodista Estefanía Heit, a quienes Sonia señaló como sus secuestradores.

Olivera captó a Sonia en su Río Colorado natal. La convenció, le hizo vender la casa y la alejó de su familia, según el relato de la víctima.

Ya encerrada, en la casa de Coronel Suárez, la sometieron a distintos vejámenes: maltrato psicológico y físico (tenía quemadura con encendedores y le habrían arrojado insecticida en los ojos), abuso sexual y desnutrición (alimentación a base de polenta mezclada con alimento para perros y excrementos e ingesta de agua salada con orina).

Aquel milagroso día de noviembre, cuando Sonia pudo romper un ventiluz mientras la pareja dormía, ganar la calle y pedir ayuda, abrió una causa judicial que terminó en la condena de la pareja.

Servidumbre

En mayo de 2014, el Tribunal Criminal N° 1 le impuso a Olivera 18 años de cárcel -por abuso sexual con acceso carnal agravado por ser ministro de culto no reconocido, reducción a la servidumbre con lesiones graves y estafas reiteradas- y a Heit, 13, por ser coautora de todo salvo los abusos sexuales.

Hace un par de años, la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme la condena para el falso pastor y ahora la novedad es que el máximo organismo judicial hizo lo propio con Heit.

El fallo se dictó la semana pasada, en medio de la cuarentena. Lo firmaron los jueces Carlos Fernando Rosenkrantz, Elena Highton de Nolasco, Ricardo Luis Lorenzetti y Horacio Rosatti.

A la defensa de la periodista le habían rechazado un recurso extraordinario federal y por ese motivo fue en queja a la Corte de Nación, a través de una presentación que hizo el doctor Mario Luis Coriolano, defensor oficial del Tribunal de Casación bonaerense, cuya Sala V ya había ratificado la sanción.

Lo que hizo la Corte, finalmente, es desestimar la queja.

«De esa manera la sentencia quedó firme. Ahora Heit reviste la condición de penada», confirmó una fuente judicial local.

La mujer, a diferencia de Olivera, no está en la cárcel.

En agosto de 2017, cuando cursaba un embarazo de riesgo por presentar diabetes gestacional, obtuvo el beneficio del arresto domiciliario que hoy sigue vigente, en otra vivienda de Suárez.

«Resta hacer un cómputo para determinar lo que le queda de pena por cumplir«, agregó el informante.

HEIT Y OLIVERA. Fueron condenados a 13 y 18 años de prisión, respectivamente.

«Estaba enamorada de Jesús»

Estefanía Heit, al formular su primera declaración pública a fines de 2012, negó los cargos y aseguró que Sonia Molina «estaba enamorada de Jesús Molina», su marido.

La declaración de la periodista la grabó su abogado defensor Claudio Lofvall, quien, con su consentimiento, subió el material a la red social Twitter.

«Ella (por Sonia Molina) tenía libertad de hacer lo que quisiera, de hecho nos comentaba que tenía contactos con su familia. Venía todos los días con una historia diferente. Tiene una vida, una historia antes de conocernos», dijo Heit.

«Se que él (por Jesús Olivera) es incapaz de hacer todo lo que ella dijo. Es un pibe que le gusta vestirse bien, pero tiene corazón y le ofreció ayuda en serio. Después nos enteramos nosotros de que habían cosas que no cerraban», agregó.

Ni Heit ni Olivera declararon durante el juicio oral, aunque antes de la audiencia preliminar, Heit cuestionó duramente la investigación que llevó adelante la exfiscal María Marta Corrado.

«Esto es un circo», dijo.

«Ni siquiera a los imputados por delitos de lesa humanidad se los acusó de reducción a la servidumbre. Hace 20 años que en un proceso penal no se imputa esto y a nosotros nos agarraron para la chacota», agregó.

Heit también advirtió que «no llamaron a ningún testigo nuestro, nada fue constatado por la fiscal».

«Molina estaba a punto de morirse, pero nunca fue a Terapia Intensiva. Estaba a puntos de morirse y a los 15 días estaba sentada en Telenoche, con más de 100 mil pesos en el bolsillo, como si fuera una reina», cerró.

Cómo la engañó

Promesas. De la investigación surge que Olivera llegó a Río Colorado y captó a Molina bajo falsas promesas de crear una nueva iglesia. Y también le habría prometido que la iba a ayudar a estudiar abogacía, sueño que tenía Sonia.

Estafas. En ese marco de manipulación y seducción, el falso pastor habría inducido a la víctima a vender su casa.

Dios. Sonia se entusiasmó y «fue tras él». Su hija no la quiso acompañar y se quedó con el padre en Río Colorado. «Para Sonia, ese hombre era Dios», reconoció su madre.

Cambio de planes. La idea era que Molina fuera a estudiar Derecho a La Pampa, aunque finalmente recalaron en Coronel Suárez. Primero trabajó como doméstica, aunque después quedó virtualmente secuestrada. (La Nueva.)

Categorías

error: Content is protected !!