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Comisaría de la Mujer y la Familia: “Actualmente el número de denuncias por violencia de género va en aumento en todas las localidades del Distrito”

Así lo aseguraron el titular de la institución, oficial principal Juan Balladares, la psicóloga Angelina Alamán y la oficial Sonia Islas, al ser entrevistados en Radio 2000. Para graficar sus palabras, dijeron que se realizan dos denuncias promedio por día, es decir, unas 60 al mes.

CARHUÉ (Cambio 2000).- A fin de conocer detalles acerca de la dinámica de la Comisaría de la Mujer y la Familia de Adolfo Alsina, el oficial principal Juan Balladares, la oficial Sonia Islas, y la Licenciada en Psicología Angelina Alamán, hablaron con CRUZANDO EL PUENTE, por RADIO 2000, sobre del presente de la institución, creada en 2014, su cotidianeidad, el trabajo interdisciplinario que se desarrolla, las estadísticas e instituciones con las que se interactúa, entre otros temas.

En primera instancia, quien se encuentra al frente de la Comisaría desde el 1 de septiembre del año pasado, el oficial principal Juan Balladares, destacó que “fui designado por el comisario inspector Diego Echaide, jefe comunal de Adolfo Alsina, en setiembre de 2020, ya que en lo previo estaba a cargo del gabinete preventivo, comúnmente llamado jefe de calle”.

“La designación me tomó por sorpresa, pero entiendo que ha sido por el trabajo que venía desarrollando desde hacía un tiempo, y a partir de allí, me tocó afrontar este nuevo desafío”, agregó Balladares.

“En la Comisaría recepcionamos denuncias relacionadas al ámbito familiar, que pueden tratarse de lesiones leves, desobediencia, manifiesto de violencia y demás, dentro de un grupo familiar, y a partir de nuestra acción, damos intervención al Juzgado de Paz de Adolfo Alsina, a cargo de la Dra. Mariela Ebertz, y si la denuncia recae en el ámbito penal, ponemos en conocimiento de la misma al ayudante de fiscal Dr. Adrián Sánchez”, precisó el titular de la Comisaría de la Mujer y la Familia de Adolfo Alsina.

El inicio del círculo de la violencia

ANGELINA ALAMÁN, SONIA ISLAS Y JUAN BALLADARES, EN EL ESTUDIO DE RADIO 2000. Fueron entrevistados en el programa Cruzando el Puente, conducido por Miguel Franceschelli.

Por su parte, y en referencia a los casos de violencia familiar que en este tiempo cobran mayor trascendencia, la Lic. Angelina Alamán destaca que “están más visibilizados; no es que haya más que antes, sino que hoy por hoy, la gente se anima más a denunciarlos y a buscar ayuda; pero existieron siempre”.

“Desde que está la Comisaría, que se dedica específicamente a esa temática, la gente recurre más, y no solamente a hacer denuncias, sino que eventualmente, ante la presencia de un conflicto que no saben cómo resolver, vienen a recabar información; pero lo que más trabajamos es la violencia familiar, sean denuncias penales, abusos, lesiones y demás; y la estadística en cuanto a ellas, va variando”, precisó la Lic. Alamán, cuya función es “hablar con la víctima, escucharla, contenerla y en muchos casos orientarla, siempre otorgándole herramientas para que pueda salir de la problemática por la que atraviesa”.

“Conformamos un equipo interdisciplinario, para intervenir en una temática difícil que hace que estemos disponibles las 24 horas porque las denuncias no tiene días ni horarios, y por ello no resulta simple conformar un equipo de trabajo; pero intentamos dar la mejor respuesta”, subrayó la psicóloga.

“Cuando la persona llega a la Comisaría, todos nos ponemos en conocimiento de lo que le está pasando, para no revictimizarla y brindarle toda la ayuda sin exponerla a que siga sufriendo violencia; de ese modo, las chicas reciben capacitaciones permanentes de lo que es violencia, porque en la Comisaría, es un sitio donde deben ser contenidas”, puntualizó.

“El círculo de la violencia comienza con una manipulación de parte del agresor; en un principio es verbal, con insultos, humillaciones y demás, quizá sutiles, con lo cual la víctima muchas veces no llega a darse cuenta de lo que está viviendo; luego, el agresor intenta el aislamiento de la víctima, porque una vez que la misma pierde contacto con su entorno social, llegan las agresiones físicas y nadie las puede ver, porque está aislada”, resaltó.

“En este punto, la cuestión económica es muy importante, porque en esto de la manipulación, el agresor le quiere hacer creer a la víctima que no sirve para nada, que no podrá vivir sin que él la mantenga y demás, y eso hace que la víctima continúe al lado del agresor, porque le cree, así como le cree que le pegó porque ella provocó esa reacción en él. Primero está todo esto, de la manipulación a nivel psicológico que desvaloriza a la víctima, y empieza a creer todo. Así no se anima a querer separase o a hacer la denuncia”, explicó.

“Una vez que logra la denuncia, hay seguimiento de parte del Juzgado, y en caso de mucha dependencia económica, interviene Desarrollo Social, para ser asistida en lo habitacional, con alimentos o como sea”, apuntó Angelina Alamán.

Tarea preventiva en escuelas

En cuanto a la tarea preventiva que llevan a cabo, Balladares, Alamán e Islas mencionaron que “de nuestra parte, desde que abrió la Comisaría, damos charlas en las escuelas primarias y secundarias, y de las mismas siempre surge algo, porque los chicos se acercan, cuentan experiencias, e incluso se han iniciado actuaciones en base a las mismas, porque muchos chicos conocen el modo de vincularse con violencia; y quizá, si nosotros le decimos que el insulto no es normal, y tampoco el golpe, de alguna manera, a ellos esto les empieza a hacer algo de ruido, se quedan pensando y se acercan. Ellos naturalizan ciertas cuestiones, pero como escuchan mucho, están atentos, preguntan y se interesan, van descubriendo aspectos de violencia que ven o viven”.

La oficial Sonia Islas apuntó luego que su llegada a la Comisaría de la Mujer “fue su primer destino; y si bien en principio fue movilizante por lo complicado de la temática, después me fui habituando; pero es fuerte, porque a veces, los denunciantes son personas que tuve cerca, que quizá conozco, y que nunca pude saber la situación que estaban pasando, pero en el día a día, con capacitación, información y en la búsqueda de poder brindar la mejor ayuda, resguardando a la víctima que es lo más importante, vamos cumpliendo el objetivo. Una vez que la denuncia entró en la Comisaría, arbitramos todos los medios para que la persona cuente con las herramientas y se sienta segura”.

“Estamos capacitándonos constantemente, el efectivo que se incorpora, sea recién egresado o llegue desde Seguridad, como es mi caso, continuamente recibe instrucción, para que podamos cumplir el rol que nos ha sido asignado de la manera más adecuada posible”, aseguró más adelante Juan Balladares.

“En el lugar donde estamos entendemos estamos trabajando bien, y cuando hay algo que no da los resultados esperados, lo revisamos para detectar qué es lo que se puede hacer por mejorar; y lo hacemos en equipo. Ponemos mucho énfasis en la no revictimización”, remarcó la Lic. Alamán.

En este sentido, dijo que “en la Comisaría, la persona cuenta los hechos una sola vez; se trata de que al margen de que le genera angustia relatar, pueda desahogarse; y de ese primer relato, evaluamos cómo damos continuidad al caso, ya que cada problemática es particular, y necesitamos detectar qué es lo que a esa persona le sirve”.

“Frecuentemente, el círculo íntimo es el que se acerca porque sabe que un amigo o familiar está sufriendo violencia y quiere ayudar. Allí sugerimos que intenten acercarse a la persona, porque muchas veces, la víctima está mal y metida en la manipulación que hace el agresor con ella, y no puede ver. Si hay una persona que lo advierte, y no desde el lado de juzgarla, es bueno que acompañe; y por ello, si alguien se entera de un hecho, puede llegar a la Comisaría sin necesidad de que sea justamente víctima, porque en estos casos también arbitraremos medios para brindar ayuda; y no necesariamente hay que hacer denuncia”, puso de relieve la psicóloga.

“Y como también contamos con la colaboración de las promotoras de género, Desarrollo Social y demás para estos casos en los cuales interviene una tercera persona, damos herramientas para que luego sea la propia víctima quien efectivice la denuncia; pero para ello hay pasos previos, y puede suceder que no se animen, pero ya conociendo, y sintiéndose empoderada, pueden denunciar y luego sostener lo que surja de esa denuncia, lo que no siempre sucede, por una cuestión de dependencia económica, o porque le hicieron una promesa de cambio, que nunca llega”, señaló.

“A veces, pasado un tiempo, por diversas cuestiones, que pueden ser sentimientos, el agresor empieza a acercarse a su víctima nuevamente; y ésta accede, la pareja se rearma, y ahí vuelve a aparecer la violencia, y en aumento”, añadió.

Una estadística preocupante

Teniendo como base en las estadísticas, y al ser consultados acerca de si se han incrementado las denuncias, los referentes de la Comisaría de la Mujer aseguraron que “actualmente el número de denuncias va en aumento en todas las localidades del Distrito”.

Añadieron que “esa cifra varía según épocas del año; en el verano aumentan mucho, al igual que durante el período correspondiente a las vacaciones de invierno. Diariamente, estamos en un promedio de dos denuncias que siguen su curso, o sea que recibimos unas 60 al mes”.

“Y durante los primeros meses de confinamiento por pandemia, también hubo un pico ascendente, producto de la convivencia constante. Este año, en enero, hubo veinte denuncias, pero en febrero, en la primera quincena, ya hubo 19; y quizá tenga que ver con lo cultural o con las dificultades por los límites”, aseguró la Lic. Alamán.

“Por ahí todo va en aumento por la dificultad de poder poner en palabras lo que está pasando, y quizá hay poca capacidad de resistir la frustración o la espera. Todo tiene que ser ya, y está relacionado con la sociedad de consumo en la que vivimos; pero lo cierto es que atravesamos un tiempo de escalada en la violencia”, apuntó.

Por último, Juan Balladares, Angelina Alamán y Sonia Islas, pusieron de relieve que a la Comisaría, “ubicada en calle General Savio N° 966 entre Rivadavia y San Martín, se puede concurrir para hacer consultas o plantear inquietudes; no sólo para hacer denuncias. Y si no pueden ir, hay teléfonos a disposición, como el 430999 y gente durante las 24 horas, todos los días del año, para que la gente pueda contar con herramientas para salir de la situación por la que atraviesa”.

“También esperamos a contactos o miembros del entorno de la víctimas, a quienes les pedimos que no se alejen, que no dejen sola a la persona violentada, porque el que sufre intentará alejarlos, para que no se vea, pero hay que tratar de estar cerca; y si no saben cuál es la salida, estamos nosotros para ayudar”, expresaron finalmente. (Cambio 2000)

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