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Ayuda social: la Fase 5 estabilizó la demanda en los municipios, pero todavía es muy alta

La reactivación de distintos sectores de la economía aún no tuvo el impacto esperado en el plano laboral. En los municipios de la zona estiman que la necesidad de asistencia se mantendrá en niveles elevados por al menos dos meses más.

Pese a que el ingreso a la Fase 5 de la cuarentena permitió que muchas personas volvieran a trabajar y a tener ingresos, la demanda de ayuda social en la mayoría de los municipios de la región continúa siendo muy alta.

   El dato surge de un relevamiento efectuado esta semana por La Nueva. entre comunas del Sudoeste. De acuerdo con los funcionarios consultados, la apertura de la mayoría de los comercios y la reanudación de actividades ha impactado en forma positiva sobre las economías locales, pero aún está lejos de lo esperado. Por eso -dejaron en claro- la necesidad de ayuda continúa en niveles mucho más altos que antes de la pandemia.

   “Es nuestro caso: hoy seguimos asistiendo a unas 1.200 familias, contando las que son atendidas desde el municipio y a través del Consejo Escolar”, indicó Gonzalo Iparraguirre, secretario de la Agencia de Desarrollo de Tornquist.

   La economía del distrito serrano fue una de las más afectadas en los últimos meses debido a que una buena parte de ella gira en torno al turismo, actividad que continúa prohibida. Los números lo marcan: antes de la pandemia el número de familias asistidas variaba de 300 a 400 por mes.

   En el resto de los partidos de la zona, dependan o no del turismo, la situación es similar.

   “En nuestro caso mermó un poco el pedido de la gente, pero sigue siendo alto en comparación con otros años. Nos ayudó que muchos empleados de la construcción y jornalizados pudieron empezar a trabajar desde que estamos en Fase 5, pero estamos viendo que a varios igualmente no les alcanza para llegar a fin de mes y debemos seguir asistiéndolos”, confió Rosana Sotelo, titular de la cartera social de Monte Hermoso.

   Belén Favre, secretaria de Desarrollo Social y Comunitario de Saavedra, reveló que en ese distrito la cantidad de familias asistidas “se cuadruplicó” desde que comenzó la pandemia.

   “Pasamos de unas 250 familias en el distrito a 1.100 o un poquito más. Una vez que se lograron los permisos para trabajar se estabilizó el número y con menor frecuencia se acercan familias nuevas, pero sigue alta la demanda”, reconoció.

   El caso de Patagones es igual. Leandro Merlo Ezcurra, secretario de Desarrollo Social de ese distrito, aclaró que “se mantiene sostenida la demanda en relación a 900 familias”, con la entrega de “unos 15 a 20 módulos (alimentarios) diarios”.

   En Coronel Dorrego el número de familias asistidas ronda hoy las 1.300, cifra que -se indicó- permanece “casi sin cambios desde que se inició la pandemia”. En Suárez, en tanto, unas 750 familias están recibiendo ayudas económicas mensuales; a la par, se asiste a 750 beneficiarios de planes alimentarios.

   En Adolfo Alsina la asistencia alcanza a unas 730 familias. “En las últimas semanas se estabilizó la cantidad de familias que precisan ayuda para garantizar seguridad alimentaria y necesidades básicas. Hoy se asiste a aproximadamente el 20% más que lo habitual. No obstante al inicio de la pandemia se había triplicado la demanda”, indicaron fuentes del municipio.

Comida, garrafas, leña, medicamentos y hasta ayuda para mudarse

   Los pedidos que llegan a los municipios son de todo tipo: desde alimentos, medicamentos y ropa de abrigo hasta aportes para refaccionar viviendas y dinero para pagar el alquiler o tratamientos médicos.

   “Y obviamente, por la época del año en que estamos, hay una enorme demanda de leña y gas envasado para calefacción, lo que implica un esfuerzo importante”, destacó Ariel Heim, de la cartera social de Coronel Dorrego.

   En algunas comunas ya han distribuido en lo que va del invierno más de 100 mil kilos de leña para calefacción. La entrega de garrafas se cuenta por centenares por semana.

   La subsecretaria de Desarrollo Social suarense, Marina Vigatto, dijo que también continúa siendo importante la demanda de dinero para pagar servicios básicos como luz o gas, aunque varios de los funcionarios consultados señalaron que los pedidos para cubrir ese tipo de gastos se han “estabilizado” o incluso han disminuido.

   “Entendemos que se debe a que las empresas no están cortando el suministro por la crisis sanitaria. Lo que nos preocupa es qué va a suceder cuando estas empresas vuelvan a trabajar con normalidad y se reanude la posibilidad de efectuar los cortes”, explicó Patricia Encinas, directora de Desarrollo de Guaminí.

   La funcionaria, así como sus pares de otros distritos, señalaron que la provisión de comida sigue siendo la necesidad más acuciante.

   “A pesar de recibir partidas de alimentos desde Desarrollo Social de Nación y la Provincia, o donaciones muy importantes de, por ejemplo, papas a granel, nuestro municipio ha tenido que aumentar las partidas destinadas a la compra de mercaderías y medicamentos entre un 20% y un 35%”, detalló.

   También han surgido pedidos inesperados, como el de ayuda para efectuar mudanzas. Así lo reveló Favre, de Saavedra.Recibí los Newsletters de La Nueva sin costo

   “En esta situación de pandemia han recrudecido las situaciones de violencia, y en ese marco hemos tenido que organizar traslados o mudanzas en un momento donde no se cuenta con el transporte público”, explicó.

   “Antes en muchos casos, tras una discusión, la persona que sufría violencia se podían retirar a tiempo y pasar algunos días con su familia o una amiga, y hoy esa posibilidad no está”, agregó.

   La mayor demanda también trajo aparejado que los municipios refuercen las partidas para asistencia. Gracias a eso, así como a aportes especiales de la Nación y la Provincia, donaciones y el trabajo de organizaciones sociales, los presupuestos aún no han colapsado.

   “Sostener la atención no fue fácil, porque así como aumentó el gasto de Desarrollo Social también subió el de áreas como Salud y Seguridad, que están trabajando sin pausas de lunes a lunes”, sostuvo Sotelo, de Monte Hermoso.

   “Por suerte hemos recibido aportes de la Provincia y la Nación, pero también donaciones de comercios y proveedores locales, entidades privadas, Cáritas Parroquial y organizaciones comunitarias. Sin la ayuda de todos sería mucho más difícil”, remarcó.

   En ese distrito Consejo Escolar cerró este mes entregando 1.988 bolsones de mercaderías a los alumnos y sus familias.

   “Desde que empezó la cuarentena en el mes de marzo hasta la fecha se entregaron a través de las escuelas 7.101 bolsones de mercadería», confirmó el presidente del CE montehermoseño, Hugo Echevarría.

   En varios distritos el propio municipio gestó campañas para recaudar fondos. En Adolfo Alsina, por ejemplo, el intendente Javier Andres creó una Mesa Solidaria en la que incluyó a distintas instituciones locales.

   “Gracias al trabajo de esa Mesa hemos podido entregar módulos de emergencia social a 600 familias de Carhué, con 153 toneladas de productos”, se indicó.


¿Hasta cuándo la demanda continuará en estos niveles?

   En las carteras sociales de los municipios de la zona pocos se animan a decir cuándo creen que la demanda de asistencia volverá a los niveles previos a la pandemia.

   Uno de ellos fue Iparraguirre, de Tornquist, quien opinó que los pedidos de ayuda se mantendrán elevados “al menos, hasta octubre”.

   Vigatto, de Suárez, confesó por su parte que hoy “es difícil establecer cuándo se reactivará a pleno el empleo y disminuirá el pedido de asistencia”.

   “Hay que ser muy cautelosos a la hora de hacer proyecciones –agregó Favre, de Saavedra- pero, si nos vamos rigiendo por las fuentes de información oficiales de Nación y Provincia, mínimamente se esperan dos meses más muy crudos”.

   “Seguiremos en Fase 5, que a veces será plena y otras veces no, pero con un importante parate en lo económico, lo que hará que a muchas personas les cueste conseguir o mantener el trabajo. No tengo mucha esperanza en que saldremos de esta situación de excepcionalidad pronto. Hasta septiembre, por lo menos, estaremos muy exigidos”, añadió.

   Merlo Ezcurra, de Patagones, pronosticó que la necesidad de asistencia continuará siendo alta mientras dure la cuarentena.

   “En la medida en que sigamos en Fase 5, la demanda irá bajando; ahora bien, si hay algún retroceso que afecte la actividad económica, habrá más problemas”, advirtió.

   Sotelo, de Monte Hermoso, dijo que el problema es que aún no se sabe cuándo se normalizará por completo la actividad económica y laboral.

   “En nuestro caso, estamos sufriendo el parate del sector turístico, la mayor fuente de ingresos de nuestro distrito”, confió.

   Desde su punto de vista, hay que pensar en planes para “generar salidas laborales rápidas” en la construcción y proyectos cooperativos o comunitarios.

   Ariel Heim, director de Desarrollo Social de Dorrego, advirtió por su parte que la crítica situación de muchas familias persistirá incluso después de que haya finalizado la pandemia.

   “El tejido social está cada vez más debilitado, sin un plan económico que aliente la producción, la inversión, la generación de empleo, que nos brinde certezas de crecimiento y desarrollo”, opinó.

   “El horizonte que se vislumbra es complejo, lo que pondrá en tensión a todas los sistemas y exigirá repensar nuevas estrategias de gestión local, tanto de los organismos estatales como privados, para acompañar y apuntalar la recuperación de muchas familias”, cerró. (Audionota: Mariano Muñoz – Agencias de La Nueva / laregion@lanueva.com)

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