|  

Asesinato de Fernando: investigan un «sospechoso número 11»

Los rugbiers imputados lo mencionan -por su apodo- en los mensajes de WhatsApp. Y aparece vestido de negro en las imágenes de las cámaras de seguridad. «Integraba el grupo y cumplía el mismo rol que el resto», dijo Fabián Améndola.

DE LOS GRUPOS DE WHATSAPP, saldría la sospecha de la existencia de un onceavo sospechoso.

Uno de los abogados de la familia de Fernando Báez Sosa, Fabián Améndola, reveló que la fiscalía investiga la participación de un sospechoso número once, que habría quedado grabado en los videos junto a los diez rugbiers imputados por el crimen del joven en Villa Gesell. Por su parte, Fernando Burlando -otro de los letrados de la querella- sostuvo que se está «apuntando a dos personas más».

De acuerdo a lo indicado por Améndola, la fiscal se encontraba investigando la participación de otro sospechoso, que es un joven que fue mencionado por los rugbiers en los mensajes de WhatsApp analizados y que aparecería en las cámaras de seguridad de las calles cercanas a la puerta del boliche.

«En los videos aparece un sujeto que no es ninguno de los diez imputados. Para nosotros es probable que haya una persona más, pero es materia de investigación. En los videos estaba vestido todo de negro. En los chats lo mencionan por su apodo. Claramente integraba el grupo y cumplía el mismo rol que el resto», comentó.

En sintonía, Burlando, otro de los abogados de la familia del joven asesinado, confirmó: «Estamos apuntando a dos personas más».

Por otro lado, Améndola consideró que los dos liberados por el crimen del joven deberían seguir detenidos y sostuvo que a criterio de la querella «son todos coautores», en relación a los diez rugbiers investigados por el asesinato de Báez Sosa.

En diálogo con Radio Rivadavia, el abogado aclaró que la resolución que liberó a los dos rugbiers no es definitiva y pueden llegar a estar ambos nuevamente detenidos.

Cabe rememorar que el lunes pasado, los rugbiers Alejo Milanesi, de 20 años, y Juan Pedro Guarino, de 19, fueron liberados tras la solicitud de la fiscal Verónica Zamboni, quien pidió la prisión preventiva para los otro ocho acusados. El pedido fue realizado ante el juez de Dolores, David Mancinelli, quien determinó la inmediata liberación de los dos jóvenes debido a que no fueron identificados en el lugar de la agresión tanto por los testigos en rondas de reconocimiento como en las cámaras de seguridad.

«No hay elementos, ni méritos suficientes para mantenerlos en prisión, aunque todavía siguen sometidos a proceso hasta que se completen elementos de prueba», explicó el fiscal general de Dolores, Diego Escoda.

Por este motivo, Améndola contó que la familia de Fernando no está conforme con las dos liberaciones. «En principio, el señor Báez y su mujer Graciela depositan en nosotros el análisis técnico y no les cayeron bien las dos liberaciones porque entendieron que era empezar a dejar en libertad a agresores de su hijo», sostuvo.

Y agregó: «La resolución a nuestro entender se quedó a mitad de camino porque si bien recoge todos los elementos de prueba, no hace un análisis de todos ellos y, además, no se hizo un análisis correcto».

Además, el letrado dejó en claro que tanto Guarino como Milanesi estuvieron esa noche en el boliche Le Brique y se los pudo ver en varios cámaras de la zona. «La realidad es que las cámaras los sitúan a los dos. Hay un domo de la municipalidad a escasos metros de Le Brique donde se los ve a todos juntos, esperando el ataque a Fernando», subrayó.

Bajo esta línea, el abogado relató que los testigos en su mayoría no situaron a Milanesi y Gaurino golpeando a Fernando, aunque marcó que el aporte de estos dos rugbiers «fue el de impedir con su presencia de dentro del grupo que terceros auxilien a la víctima». (Diario Popular)

Categorías

error: Content is protected !!