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A 10 años del asesinato de Mariano Ferreyra

El joven de 23 años fue asesinado por una patota de la Unión Ferroviaria dirigida por José Pedraza, quien además contrataba a través de una empresa de su propiedad a los trabajadores tercerizados del ferrocarril Roca por los que salió a pelear Ferreyra.

Se cumplen 10 años del asesinato de Mariano Ferreyra, militante del Partido Obrero (PO) que ese 20 de octubre de 2010 salió a protestar junto a sus compañeros contra la precarización y un entramado corrupto a manos de la Unión Ferroviaria que respondía al ya fallecido líder sindical, José Pedraza.

La manifestación en la que Ferreyra fue asesinado se había dado con la intención de incorporar a planta permanente a un conjunto de trabajadores tercerizados de la línea Roca.

Tras el crimen del militante de 23 años, se descubrió una oscura trama a manos del sindicato, en el cual tanto los sueldos como las cargas sociales de los empleados contratados se abonaban con dinero aportado por la Secretaria de Transporte de ese entonces. Allí, la cooperativa que manejaba Pedraza le cobraba un canon fijo por cada trabajador declarado.

De esa forma, según pudo establecerse en la investigación judicial, entre junio y diciembre de 2010, la cooperativa en cuestión pudo recaudar un aproximado de 10 millones de pesos.

Ese 20 de octubre de 2010, los manifestantes intentaron cortar las vías cerca de la estación Avellaneda, pero la violencia de una patota de la Unión Ferroviaria dirigida por el dirigente Pablo Díaz, evitó ese objetivo por lo cual los militantes decidieron convocar a una reunión para el día siguiente.

Cuando se retiraban por la calle Luján, fueron interceptados por otro grupo del sindicato encabezado por Cristian Favale, un barrabrava de Defensa y Justicia que había sido incorporado por Pedraza.

Lo que primero habían sido piedrazos, se transformaron en balas y Mariano recibió un disparo que le impidió llegar con vida al hospital. A su vez, resultaron gravemente heridos Elsa Rodríguez, Nelson Aguirre y Ariel Pintos.

Tres años después, la justicia condenó a 15 años de prisión a Pedraza como “instigador”, quien finalmente moriría en la cárcel. Por su parte, Favale y Sánchez fueron encontrados culpables de la autoría material por la muerte del joven militante y condenados a 18 años de prisión.

Mariano Ferreyra tenía 23 años, era estudiante de Historia, dirigente de la FUBA y tornero. (Infocielo)

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