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21 de septiembre / Día de la Cosmetóloga: Liliana Kreder encontró en la cosmetología su nueva pasión, y la desarrolla desde su espacio Siempre Bella

CARHUÉ (Cambio 2000).- Desde su espacio Siempre Bella, la cosmetóloga Liliana Kreder desarrolla una actividad que la atrapa. El asesoramiento personalizado, los tratamientos para mejorar la piel y la idea de generar en sus clientes hábitos de belleza, son las nuevas herramientas que ha elegido para seguir creciendo, después de haber estado tres décadas al frente de un aula.

“Fui maestra de nivel inicial toda la vida, y ejercí fundamentalmente en el Instituto San José; tras 30 años de profesión, un día llegó mi jubilación, ya tenía mis hijos grandes, y tiempo para dedicar a otras actividades”, contó Liliana acerca del marco en el cual se dio su incursión en el nuevo rubro.

“Siempre me atrapó lo vinculado a la estética, la belleza y la cosmetología, pero en lo personal; nunca lo había pensado como una actividad a la cual dedicarme; hasta que un día la casualidad hizo que me encontrara con Mónica Islas, a quien conocía desde el año ‘94 cuando ella llegó con una propuesta de cursos de informática al colegio donde trabajaba. Ese día nos pusimos a conversar, y como sabía que me interesaba la estética, al enterarse que me había retirado, me preguntó si no me gustaría sumarme al curso de cosmetóloga profesional, ya que actualmente Mónica es directora zonal de Academias Noraliz, de Santa Rosa”, expresó.

LILIANA KREDER. Asegura que inclinarse por la cosmetología fue su mejor elección.

“Me gustó lo que me proponía y le dije que sí, pero en principio fue por puro interés en conocer aspectos del tema, ya que en ese momento estaba muy lejos de capacitarme para ejercer. Lo cierto es que comencé junto a un grupo grande de chicas no sólo de Carhué y el Distrito, sino de una amplia zona, y el curso me atrapó desde el principio. Me gustó cómo abordábamos los temas tanto desde lo teórico como desde lo práctico, el grupo que conformamos, y la forma de transmitir la increíble experiencia que tiene Mónica, por quien siento gran estima y respeto por su profesionalismo”, resaltó Liliana.

“Terminé el curso, y como mi inclinación se marcó siempre hacia lo facial, ahondé en el tema. Adquirí elementos para trabajar, y ahora estoy esperando hacer el curso de cosmiatría. Me agrada trabajar en los rostros, porque los resultados de los tratamientos son notorios”, subrayó.

“Después de capacitarme, y en busca de seguir adelante con alguna actividad y fomentar esa parte social que tenía mientras ejercía la docencia, un día también les acerqué mi CV a Alejandra y a Valeria Besagonill, que habían sido alumnas mías en el jardín, y en 2020 me convocan para ocupar un lugar en la recepción del área de spa y piscina termal del Epecuén Hotel, para la organización de todo lo vinculado a turnos de los distintos servicios que se prestan. Me encontré allí en un mundo totalmente diferente, pero la propuesta me resulta encantadora”, manifestó.

“A poco de haber iniciado esa tarea, el hotel se cierra por la pandemia, pero con la apertura de las actividades volví, y allí sigo, en contacto con pares, con empleados, y con gente de las más diversas procedencias, lo que es sumamente enriquecedor por el intercambio que se genera”, agregó.

“No obstante, -aclaró-, no llevo adelante tratamientos en el hotel; sí lo hago de manera particular, otorgando turnos; y estoy muy feliz, porque recibo muy buenas devoluciones, y las chicas vuelven”.

“Quienes deseen recibir un tratamiento facial sólo deben contactarme al 2923 444447; en ese número pueden dejarme un mensaje de WApp, y coordinamos un horario conveniente. Por lo general, los días que puede abocarme mayor cantidad de tiempo a la actividad son los lunes y martes, cuando no trabajo en el hotel; mientras que el resto de los días atiendo por la tarde”, informó la cosmetóloga.

Destacó después que “en Siempre Bella ofrezco máscaras faciales, que hago con productos de la línea Idraet, que me gusta mucho por su calidad; también limpiezas de cutis, exfoliación, y distintos tratamientos basados en las características de cada piel. Eso lleva a que junto a los clientes seleccionemos qué pasos seguir, si un pulido, una punta de diamante, o lo que sea necesario para cada paso en particular”.

“Asimismo, -expresó-, trabajo con arcilla que es excelente para los liftings que ayudan a atenuar líneas de expresión, marcas de acné o porosidad debajo de la piel, porque la arcilla permite una limpieza de profundidad. Este producto es preparado por Mónica Islas, y está elaborado en base a insumos naturales locales”.

“Por supuesto que también utilizo otros productos que se encuentran en el mercado, que contienen ácido hialurónico, retinol, etc., y hago mascarillas de vitamina C, que son muy convenientes para atenuar las líneas de expresión. Propongo además máscaras de oro o de uva, entre otras que seleccionamos teniendo en cuenta lo que está demandando la piel de cada persona, porque no todas las aplicaciones son de utilidad para la totalidad de las pieles. Por ejemplo, sobre una piel con rosácea se puede trabajar perfectamente con arcilla, pero no así con ácido hialurónico, porque reactiva esta patología”.

Recomendaciones para una piel más saludable

CAPACITACIÓN. «Comencé junto a un grupo grande de chicas no sólo de Carhué y el Distrito, sino de una amplia zona, y el curso me atrapó desde el principio», señaló Liliana.

Liliana Kreder mencionó más tarde que “al mismo tiempo que les brindo los tratamiento que requieren, a las clientas también le ofrezco mis recomendaciones para una piel más saludable, y hago especial hincapié en el uso de protectores solares más allá de la temporada de verano. Les hablo de los beneficios de los cuidados, y de lo prácticos que son, ya que incluso algunos de reconocidas marcas vienen con base color incorporada, y en un solo paso estamos accediendo a la estética y a la protección, mientras vamos previniendo la aparición de manchas”.

“A la piel hay que cuidarla; y si bien existen los tratamientos, los productos y la aparatología, éstos no hacen milagros ante el paso del tiempo. Entonces, los cuidados básicos diarios que podamos otorgarle, son muy importantes”, aseguró.

“En eso de sugerir acerca de los cuidados, les digo que no soy amiga de las cremas de noche; en lo personal me inclino por una limpieza práctica, humedeciéndonos la cara, y tras el secado, colocándonos una leche de pepinos y masajeando con una esponjita vegetal. Creo que el poro por las noches debe respirar. Sé que cada uno tiene su concepto en tal sentido, pero en lo personal entiendo que esa es la mejor manera de tener la piel fresca por la mañana”, amplió la cosmetóloga.

“Tenemos que aprovechar que hoy existan productos y tratamientos que ayudan en los cuidados, así como información disponible sobre los efectos que provocan las exposiciones al sol. Quienes tenemos cierta edad, ya llevamos el daño en la piel, porque cuando éramos chicas no había tal difusión; pero por suerte tenemos el modo de tratarlo y atenuarlo”, señaló.

“Prestándole atención a la piel y cuidándola, para que esté protegida y humectada, podemos revertir mucho, y a la vez prevenir; y quienes no se han dedicado a esta parte de su cuerpo en el pasado, al transcurrir cierto tiempo de iniciado un tratamiento, puede advertir fácilmente los resultados, que realmente se notan, porque la piel se torna más elástica, más fresca, y presenta otro aspecto de mayor luminosidad”.

Para terminar, Liliana Kreder manifestó sentirse “atrapada por esta elección que he hecho; y si hace diez años, me preguntaban si me veía cosmetóloga en el futuro, seguramente lo hubiese negado; pero hoy puedo asegurar que fue mi mejor elección, la que me atrapa y me colma, y vino a completar una etapa de mi vida en la cual me siento plena”. (Cambio 2000)

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