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12 de octubre / Día del Farmacéutico: Carhué y la historia de sus boticas y boticarios, y sus farmacias y farmacéuticos

Con datos publicados por el director del Museo local, Gastón Partarrieu, se hace un repaso por las boticas y farmacias que atendieron y existen actualmente en la ciudad, desde los primeros años de su fundación.

CARHUÉ (Cambio 2000).- El 12 de octubre de cada año, en nuestro país se celebra el Día del Farmacéutico, en conmemoración de la fundación de la Confederación Farmacéutica Argentina, creada en 1935.

Según cuenta un artículo cuyo autor es el director del Museo Regional Adolfo Alsina, Lic. Gastón Partarrieu, se designa en la actualidad Farmacia “al negocio de venta de medicamentos; aunque antiguamente se las llamaba boticas, y boticarios a los regentes de las mismas. Farmacia era la ciencia. Por ello en estos pueblos, hasta principios del siglo XX existían boticas y sus boticarios”.

En el mismo trabajo queda expresado que el primer boticario del pueblo, cuando éste nacía, llegó a estas tierras con el ejército. “En 1876 don Pedro Médici, un italiano nativo de Castello d’Annone, Provincia de Alejandría, que había llegado al país en 1871, se estableció en Carhué; y se cuenta que aquí curó a la esposa de un militar, quién en agradecimiento le regaló el primer botiquín para que desarrollara su especialidad profesional de farmacéutico. En Carhué contrajo matrimonio con Carolina Beanatti, de cuyo matrimonio nacieron cinco hijos. Aquí fue uno de los fundadores de la Sociedad Italiana, ocupando el cargo de presidente”. 

“Hacia 1889 ó 1890 se establece en Santa Rosa, La Pampa, e instala la botica que llamó Farmacia del Pueblo. Tuvo una marcada actividad social, integrando el Concejo Municipal y más tarde llegó a presidente de la Municipalidad de Santa Rosa, allá en 1903. También fue socio fundador y presidente de la Sociedad Italiana de Santa Rosa. Falleció justamente el día de su cumpleaños, un 15 de noviembre de 1920 en una quinta cercana al pueblo de Anguil; habiendo sido también fundador del semanario La Autonomía”.

Seguramente, “después de Médici han existido otros boticarios, pero es en 1888, cuando un  expediente del archivo del Juzgado de Paz, da cuenta del nombre del boticario ‘Leopoldo Criscuoli, quien acusa civilmente por calumnias a otra persona y le solicita cobro de honorarios’. El imputado declara que le solicitó al boticario Criscuoli unos medicamentos pero que éste se negó a despachárselos por carecer de receta; y que se le pidió que vaya a ver a la casa de la Sra. L. B. que se encontraba en trabajo de parto. Los archivos dicen que cuando llegaron, el bebe ya había asomado la cabeza, y que Criscuoli habló unas palabras con la partera, agarró la cabeza del niño tan fuerte que se la arrancó y que posteriormente tomó unos hierros y se puso a trabajar para sacar los restos del niño produciendo una laceración del perineo en la mujer. Se cuenta allí que la Sra. L. B. debió ser trasladada primero a Arroyo Corto, que era punta de riel, y desde allí a la Capital, donde fue asistida en el hospital Italiano”.

El artículo expresa también que “hacia 1895 la única botica que existía era la de Alejandro Ruggeroni, denominada Botica Carhué, que se hallaba frente al correo; y en julio de 1899 fue adquirida por Juan S. Giacosa”.

FARMACIA SUÁREZ. Luego fue Farmacia Rodríguez. Actualmente, en ese lugar, está el Banco Credicoop. (Foto: Archivo Museo Regional Adolfo Alsina)

“La Botica Nueva de Agustín Ruibal, es otra de las que figuran en el semanario más antiguo que posee el museo, de 1899. Al parecer, tras el fallecimiento de don Agustín, queda a cargo su hijo Manuel quien se afinca definitivamente en el pueblo, mientras que otro hijo, Ramón, instala una botica en Pigüé. Pero en ese mismo año, 1899, de los expedientes del Juzgado, y también a través de una denuncia, surge que el Dr. Juan de Lorenzo, nombrado Médico Municipal y de Policía, denuncia al farmacéutico Antonio Zumárraga, regente de la farmacia La Nueva de Sucesión Ruibal, por ejercicio ilegal de la medicina”.

“Es de suponer que la Botica Nueva haya sido adquirida alrededor de 1901 por Bartolomé López Cabezas, farmacéutico y hermano del Dr. Antonio López Cabezas. Su ubicación actual es frente a la plaza, sobre calle San Martín, en lo que es el Banco Credicoop”.

“Ya hacia 1925 existe una farmacia homónima, y es de suponer que es la misma. Figura como director técnico Luis O. Ormaechea, y se promocionaba como la más antigua de la ciudad”.

“Para 1927, la misma está registrada bajo propiedad de Pedro Miramon, quien la tendrá hasta 1931 cuando se aleja hacia Coronel Suárez, vendiéndola al Q. Farmac. Emilio Suárez, hasta 1940, que éste deja Carhué, y es adquirida por José Rodríguez Martínez”.

“Es necesario hacer referencia que por el 1910, en calle Pellegrini esquina Rivadavia, frente al palacio municipal, existió la farmacia de Pedro Salas, esposo de Amalia Sánchez Cevallos, fundadora de las Damas de Beneficencia, uno de los puntales de la concreción del Hospital local, allá por 1911. Se dice que en ese lugar, doña Amalia dictaba clases de piano a beneficio del nosocomio”

FARMACIA HERRERA. Nació con otro nombre y es una de las farmacias decanas de la ciudad (Foto: Revista Somos)

“Hacia 1915 se instala el español Vicente Herrera Murillo quien funda la Farmacia Herrera, que bajo su tutela estuvo hasta mediados de los años 50. Algunos empleados recordados fueron Emma Castagnola, Juan P. Nicolao y Enrique Portela”, y su actual ubicación corresponde con la frecuentemente denominada Farmacia Uribe, propiedad de Manuel Enrique Portela. 

“Para mediados de los años 20 se registra la Farmacia Epecuén, de Nicanor Calvo Alonso, ubicada frente al chalet de Razquin, en la esquina de 25 de Mayo y Colón. La misma es vendida en 1929 a Balbina Sofía Hollemaert, y al poco tiempo pasa a propiedad de Félix Checa, hasta que en noviembre de 1931 sale a remate por orden del Síndico de la Quiebra ‘Calvo Alonso’ bajo el nombre Farmacia Ferran”.

“La década de los 40 tiene a dos farmacias como dueñas del mercado medicinal: la Farmacia Herrera y la Epecuén, de José Rodríguez Martínez. Al fallecer Don Herrera Murillo en 1954, Alfredo Uribe Echeverría la adquiere pasándose a denominar Farmacia Uribe. En 1962, éste se traslada a Córdoba, donde instala otra farmacia. Fueron varios farmacéuticos los que pasaron por la misma, siempre manteniendo el mismo nombre comercial; entre ellos, el farmacéutico y bioquímico Juan Maurín; la Sra. Vita, una profesora oriunda de Rivera; años más tarde la cordobesa Clide Cravero; a partir de los 80, Edgardo Chiodi”; y en la actualidad, Enriquito Portela.   

“Hacia 1956 se radica en Carhué Demetrio Sarsur como bioquímico, abriendo en 1966 la  Farmacia Sarsur. En primer lugar estuvo en la esquina opuesta al local actual; luego, en 1969 se trasladó a Pueyrredón 456 hasta 1973, que levantó el actual local en Pueyrredón y Alsina”, donde hoy la titular es la nieta del fundador, Yanira Sarsur, marcando la tercera generación de farmacéuticos, ya que su padre, Jorge Sarsur, también lo fue. 

“En 1966 se suma otra farmacia, la del Dr. Oreste Carusi, en Colón y Sarmiento, pero pocas son las referencias de la misma”.

“En 1969 abre la Farmacia Rodríguez, de Juan Pedro Rodríguez, que perdurará hasta 2002, cuando es vendida, abriendo en su local la Farmacia Colón”.

“En 1996 se produce la apertura de la Farmacia Díaz, de Graciela Díaz, mientras que en 2001 abre la Farmacia De La Ciudad, en Laprida y Rivadavia”.  (Cambio 2000 / SS)

FOTO DE PORTADA: Farmacia Epecuén. Fue construida por Alfonso Bonomo, ubicada en Mitre y San Martín. Foto de 1940. (Foto: Museo Regional Municipalidad de Adolfo Alsina)

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