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Un informe revela que los medicamentos más consumidos por las personas mayores aumentaron 235% en promedio en los últimos tres años

De acuerdo a un relevamiento realizado por agrupaciones especializadas, los medicamentos más consumidos por mayores de 60, los alimentos de la canasta nutritiva y los elementos de higiene aumentaron más que las jubilaciones, deteriorando su poder adquisitivo. En el caso de los remedios- en los últimos tres años y en promedio- los más usados elevaron su precio en un 235%.

PREOCUPACIÓN. Es alarmante la pérdida del poder adquisitivo de las jubilaciones respecto a insumos básicos, principalmente, medicamentos.

De acuerdo a proyecciones del INDEC, en el año 2018 6.838.533 habitantes de nuestro país son personas de 60 personas y más. Esto quiere decir que la calidad de vida de los adultos mayores afecta, directa o indirectamente, a gran parte de nuestra sociedad.

En tal sentido, se difundió un informe realizado por CEPA (Centro de Economía Política Argentina), CEPPEMA (Centro de Estudios Políticos Para Personas mayores) y ALGEC (Asociación Latinoamericana de Gerontología Comunitaria). De acuerdo con mismo, en los últimos tres años “resulta cada vez más evidente la situación de retroceso y deterioro de las condiciones de vida de las personas mayores, quienes día a día ven disminuir el poder adquisitivo de sus jubilaciones, lo que afecta notablemente su capacidad de compra de bienes de consumo básicos”.

La problemática adquiere mayor dimensión teniendo en cuenta que PAMI recorta sus prestaciones y disminuye la cobertura de sus medicamentos, al mismo tiempo que se registra una tendencia preocupante de incremento de precios de venta de los mismos.

Según informan los organismos, en el lapso estudiado los medicamentos más utilizados por personas mayores de 60 años aumentaron, en promedio, un 235% y algunos medicamentos esenciales aumentaron hasta 534%, siempre por encima de la inflación y con una tendencia que parece no detenerse.

Evolución de los precios de los medicamentos

La jubilación mínima en diciembre, momento en el que se centra el estudio, ascendía a $9.309, mientras que entre marzo y septiembre de 2015 alcanzaba los $3.821, es decir un aumento del 143,63%. No obstante, la inflación de los medicamentos para ese mismo período ascendió a 235%

FUENTE: Informe CEPA, CEPPEMA y ALGEC.

Asimismo, el precio de los medicamentos se encuentra influenciado por el valor de ciertos insumos extranjeros. Por esa razón, la devaluación que llevó el dólar de $32 a más de $40 entre abril y agosto del año pasado impactó de lleno, generando un fuerte aumento de noviembre a diciembre de 2018.

Estos aumentos se agravan dada la modificación de la Resolución N°005 de PAMI, que agrega condiciones extremadamente extraordinarias (tener ingresos inferiores a 1,5 haberes previsionales mínimos, no estar afiliado a un sistema de medicina pre-paga, no ser propietario de más de un inmueble, no poseer un vehículo de menos de 10 años de antigüedad, no poseer aeronaves o embarcaciones de lujo) para poder acceder al subsidio del 100% de cobertura en medicamentos, lo que se traduce en una disminución del acceso de jubilados/as a esta prestación.

Principales problemas de salud de las personas mayores y medicamentos asociados

El estudio realiza un comparativo entre las principales patologías de la franja etaria y los medicamentos que se suelen recetar para las mismas.

Respectoa los Medicamentos para Patologías Cardiovasculares, el Acenocumarol (Sintrom)- anticoagulante necesario para evitar Accidentes Cerebro Vasculares (ACV) en personas que padecen arritmias cardiacas- incrementó su valor en un 534,42%. El Atenolol- fármaco de primera elección dentro del grupo de los Betabloqueantes para el tratamiento de hipertensión arterial, taquicardias y otras enfermedades cardiovasculares- presentó un incremento del 500,89% y la Furosemida (Lasix) -diurético de masa utilizado en el tratamiento de insuficiencia cardíaca congestiva o hipertensión, que en general acompaña a otros medicamentos- aumentó un 313,34%.

En lo atinente a Medicamentos para Patologías Respiratorias la fluticasona+salmeterol (Seretide) aumentó su precio en un 302,07%. Los tratamientos para personas asmáticas o con Enfermedades Obstructivas Crónicas (EPOC) se han visto fuertemente encarecidos. Es importante considerar que el EPOC representan el 13% de las defunciones por enfermedades respiratorias.

La Amoxicilina (Optamox) tal vez el antibiótico de amplio espectro más utilizado sufrió un aumento casi del 114,61%.

Por último, si consideramos los Medicamentos para Patologías Osteoarticulares el Etoricoxib (Arcoxia) un fármaco antiinflamatorio no esteroideo que se utiliza para el dolor crónico de patologías osteoarticulares como artrosis y artritis reumatoidea, ha visto un incremento del 284,95% y el Ácido Ibandrónico (Idena), un medicamento indicado en el tratamiento de la osteoporosis en mujeres, sufrió un aumento del 246,02%.

El Omeprazol, (ACIMED) fármaco utilizado en el tratamiento de úlcera de estómago o duodeno, gastritis y reflujo gastroesofágico, ha sufrido un incremento del 179,71%.

“Esta situación es sumamente preocupante, no sólo porque la imposibilidad del acceso a los medicamentos aumenta la mortalidad, sino porque además aumentan la morbilidad de patologías que generan dependencia y discapacidad, como lo es la concurrencia de un ACV con hemiplejía, consecuencia de la falta de un tratamiento antihipertensivo adecuado y oportuno”, explica el relevamiento.

El panorama se complejiza si tenemos en cuenta que la mayoría de las personas de 60 años y más consumen en promedio entre 4-8 medicamentos.

FUENTE: Informe CEPA, CEPPEMA y ALGEC.

Canasta básica de productos

Además de los medicamentos, desde noviembre de 2015 se han relevado de manera sistemática y periódica los precios promedio de productos esenciales de consumo masivo, con el fin de establecer comparaciones con los cambios de la jubilación mínima.

En el caso de los alimentos básicos necesarios para una correcta canasta nutricional se verifica que la inflación llegó a más del 269,3% entre 2015 y 2018, habiendo productos como el aceite de girasol (B 1,5L) que aumentaron un 464,67%, o el kilogramo de lechuga, un 313,6% y el kilogramo de carne picada 328,8%.

El precio del aceite de girasol en su presentación de botella de 1.5 litro, que en noviembre de 2015 tenía un precio de venta al público promedio de $17,04, hoy puede adquirirse a un valor de $ 95,16. Esta diferencia representa una variación del 464,67%. La variación del poder de compra en ese periodo pasó de adquirir 252,29 botellas en 2015 a comprar hoy 96,77 unidades. Una pérdida del poder de compra del 61,64%.

Analizando el kilogramo de chorizo parrillero que en noviembre de 2015 en las góndolas podía conseguirse en promedio a $ 34,33; en el mismo lugar se exhibe ahora con un valor promedio de $ 215,14. Es decir, con un 526,68% de aumento. Con una jubilación mínima en noviembre de 2015 podían comprarse 125,23 kg, mientras que hoy sólo se podrían adquirir 43,27 kg. Disminuyó el poder de compra en un 65,45%.

Pasando al kilogramo de lechuga criolla, que podía adquirirse en los comercios a $ 14 en noviembre de 2015, se ofrece hoy a un precio promedio de $ 57,9. O sea con un 313,6% de aumento entre ambos periodos. Con la jubilación mínima podían comprarse 307,07 kg, mientras que hoy solamente 160,77 kg. El deterioro del poder de compra en este caso es del 47,64%

Por último, el valor del papel higiénico en paquete de 4 rollos, también refleja esta variación en el período arriba señalado, pasando de costar en promedio $17,0 a $70,83; con un aumento del 316,65%. En este caso se pasó de comprar 252 paquetes en 2015 a llevarse hoy 131,43 El poder de compra disminuyó en un 48,03%.

FUENTE: Informe CEPA, CEPPEMA y ALGEC.

A estos aumentos, se debe sumar el impacto negativo de los aumentos tarifarios de gas, luz y agua que perjudican a las personas mayores en particular y a su vez a las organizaciones que las nuclean, como los centros de jubilados y las federaciones.

“Los aumentos de medicamentos y alimentos superan ampliamente el aumento del haber jubilatorio y ello produce una caída abrupta de las personas mayores en la pobreza. Para una persona mayor, se calcula que la canasta que alcance para cubrir alimentos y servicios ronda los $26.0433, a la vez que la mayor parte de las personas jubiladas perciben el haber mínimo”. (Cambio 2000)

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