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Problemas sanitarios – temporada primavera verano

Por Eliana Arias (*)

Las infecciones en el hombre están íntimamente relacionadas con el medio ambiente, en especial aquellas transmitidas por vectores, agua y alimentos. El cambio ambiental tiene un gran potencial de selección de distintas enfermedades infecciosas, lo cual favorece la aparición de epidemias. Los problemas sanitarios tienen así, origen ambiental ya que se relacionan con los efectos que las actividades humanas de extracción, producción, consumo y disposición final de residuos generan sobre el ambiente. Sumado a ello, el debate contemporáneo sobre la temática ambiental está atravesado por intereses políticos y económicos que profundizan las incertidumbres en la toma de decisiones de los sistemas de salud.

Se acerca el verano, con esto aumenta la evaporación y en ciertos lugares del país se profundizan los efectos de las lluvias que, sumada a la deforestación, acentúan las consecuencias de las inundaciones. Este es un conflicto social que trae innumerables efectos sanitarios porque el agua de la inundación puede contener material fecal de sistemas de las aguas residuales que desbordan, y subproductos agrícolas e industriales.

Otro problema está dado por las enfermedades causadas por vectores son las propagadas por algunos organismos, como por ejemplo insectos y caracoles, que transportan virus, parásitos y bacterias a humanos. En los últimos años, en la región de las Américas, con la aparición de nuevos arbovirus como los que transmiten el zika y chikungunya, sumados a los ya endémicos como el dengue y fiebre amarilla, representan un reto para los sistemas de salud, ya que demandan la mejora del diagnóstico clínico y de laboratorio, de la vigilancia epidemiológica, y del control de las poblaciones de mosquitos para prevenir la transmisión de enfermedades, y evitar consecuencias graves en la población.

En el último tiempo, se ha propagado la enfermedad del dengue causada por un virus que se transmite a través de la picadura de un mosquito perteneciente al género Aedes, principalmente el Aedes aegypti, vector de la enfermedad. Este mosquito tiene hábitos domiciliarios, por lo que la transmisión es predominantemente doméstica. El dengue es un problema creciente para la Salud Pública mundial, debido a varios factores: el cambio climático, el aumento de la población mundial en áreas urbanas de ocurrencia rápida y desorganizada, la insuficiente provisión de agua potable que obliga a su almacenamiento en recipientes caseros habitualmente descubiertos, la inadecuada recolección de residuos y la gran producción de recipientes descartables que sirven como criaderos de mosquitos al igual que los neumáticos desechados. A esto se suman el aumento de viajes y migraciones, fallas en el control de los vectores y la falta de una vacuna eficaz para prevenir la enfermedad.

Por otra parte, hay enfermedades más comunes al acercarse el verano, más frecuentemente la gastroenterocolitis, que es la asociación de vómitos y diarreas, a menudo acompañados de fiebre. Es un cuadro molesto y eventualmente puede llegar a ser grave. Suele estar relacionado a los cambios de alimentación, mal lavado de las frutas y verduras, a la calidad del agua que se ingiere o simplemente a la presencia de los tan frecuentes virus.

El cambio climático perturba los ecosistemas naturales y favorece las condiciones ideales para la propagación de las infecciones y epidemias, principalmente relacionadas a vectores, agua y alimentos. Las enfermedades infecciosas están en relación directa con las características geográficas y estacionales, estos datos deben ser interpretados en su contexto y con precaución para cuidar y advertir a la sociedad. Prevenir es mejor que curar.

(*) Exclusivo para Cambio 2000

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