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Médicos venezolanos comienzan a cubrir vacantes en pueblos bonaerenses

En pueblos del interior bonaerense faltan médicos. Los municipios recurren a alternativas, como la de los profesionales llegados desde Latinoamérica. Algunos distritos hacen punta y se estima que serán más.

VANESA ZUCCARI, la legisladora que promovió la inclusión de médicos venezolanos en pueblos bonaerenses.

“Dios está en todas partes pero atiende en la Capital”, reza un viejo refrán que ha pasado de generación en generación, en Argentina y en todo el mundo.

La cita refiere, claro está, al desigual desarrollo de las ciudades y pueblos, en los que se observa, a simple vista, una preeminencia de las grandes urbes en múltiples aspectos; entre ellos, los recursos humanos disponibles para hacer frente a las demandas de la sociedad moderna.

Además de transportes, infraestructura y otros beneficios, acaparan la mayor parte de los sistemas de salud, obligando, en muchas ocasiones, a pobladores de las zonas más alejadas a trasladarse a los grandes centros urbanos para hallar respuestas médicas a sus dolencias.

“En mi pueblo hay un médico que atiende dos días a la semana, de 8 a 12. Así que si te enfermás tenés que hacerlo por la mañana. Y, además, si llueve mucho, no puede entrar, porque el camino es de tierra”, contó Vanesa Zuccari, la diputada de Cambiemos impulsora de una iniciativa para intentar salvar el escollo de la falta de médicos en distritos del interior de la provincia de Buenos Aires.

A comienzos del año pasado, a raíz del gran número de solicitudes de revalidaciones de títulos universitarios extranjeros provenientes de Venezuela y debido a la crisis institucional y social de este país, el gobierno generó un trámite de excepción para sus profesionales, ya que la Argentina no cuenta con un convenio de reconocimiento recíproco con ellos.

De esta manera, los profesionales venezolanos pueden convalidar sus títulos, diplomas o grados académicos expedidos por instituciones universitarias debidamente reconocidas, mediante la aplicación del Procedimiento Unificado para la Convalidación de Títulos Universitarios.

Considerando el problema de la falta de médicos, la operatoria consiste en aprovechar la gran cantidad de profesionales venezolanos que, tras huir de su país, se afincaron en Argentina. Su nivel de formación es muy bueno y son una opción para muchos municipios.

Carlos Tejedor y General Villegas, ambos gobernados por intendentes oficialistas, dieron el puntapié inicial. El plan está en pleno desarrollo y en los próximos meses se sumarían otras localidades a la propuesta.

El hilo conductor es la Asociación de Médicos Venezolanos en Argentina, organización creada recientemente y desde donde se postulan para cubrir vacantes en el territorio argentino.

“Hemos contactado a varios médicos venezolanos. Hay varios especialistas, como traumatólogos, cardiólogos; hay otra especialista en diagnóstico por imágenes y, también, médicos generalistas”, aseguró el jefe comunal de Villegas, Eduardo Campana, en referencia a los siete profesionales que desembarcarán próximamente en su territorio.

EDUARDO CAMPANA, Intendente de General Villegas.

Todo empezó cuando la legisladora de Cambiemos, oriunda de Carlos Salas, partido de Lincoln, a comienzos del 2018 participó en un trabajo del Ministerio de Educación de la Nación sobre migraciones, que incluyó el tema de la convalidación de títulos universitarios para profesionales de Venezuela por razones humanitarias. Allí tomó contacto con la asociación de galenos de la República Bolivariana, avanzando en concretar la idea, todavía en ciernes.

Para ese entonces, algunos de los médicos llegados hace unos meses estaban trabajando como bacheros, mozos o taxistas, lejos de sus entendibles aspiraciones profesionales.

La intención expresada es poder afincar, de manera más o menos estable, a los médicos en sus destinos. Hasta el momento, las experiencias no han permitido una permanencia en los cargos, ya que, ante una posibilidad para desempeñarse en una ciudad grande, emigran, y vuelta a empezar para los alcaldes.

En los extensos centros urbano un médico puede cobrar lo mismo que en un pueblo haciendo una o dos guardias a la semana; una competencia imposible de empardar por parte de los municipios.

Al respecto, los jefes comunales aseguran no haber recibido cuestionamientos por la inédita búsqueda, algo que los tranquiliza. Por el momento, ningún atisbo de reacción xenófoba por su decisión política.

Sin embargo están decididos a ir por más. En tal sentido aseveran que “si es conveniente para los municipios y, también para los médicos venezolanos, es ganancia para todos” . (La Tecla/Cambio2000)

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