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El Presidente podría anunciar mañana la nueva fase de la cuarentena

Se adelantaría el anuncio porque el mandatario viajará luego al interior del país. Podría incluir alguna «oxigenación» para niños y adolescentes.

VIAJE AL INTERIOR. El Presidente iniciará una gira que incluirá La Pampa y Neuquén a partir del viernes.

El presidente Alberto Fernández anunciará mañana cómo será, a partir del próximo lunes, la nueva fase del aislamiento social, preventivo y obligatorio por la pandemia de coronavirus, que tiene como foco principal de contagios la ciudad de Buenos Aires, el conurbano bonaerense y las capitales de las provincias de Chaco y Córdoba.

A las 18, en la quinta de Olivos, Albertorecibirá a Horacio Rodríguez Larreta. Será otra bilateral entre el presidente y el jefe de Gobierno para ajustar los detalles y el formato de la extensión que sería hasta el 21 de junio.

A la cita podría sumarse Axel Kicillof que el martes visitó a Larreta la sede del gobierno porteño. De esa charla salió el criterio compartido -y obvio- de continuidad aunque hay matices sobre el nivel de apertura.

La intención de Olivos es que el mensaje de extensión, con foto compartida entre Fernández, Larreta y Kicillof, se haga antes del viaje. «Salvo que haya ajustes pendientes y se demore para el sábado, la intención es que sea mañana (jueves) a la noche», confió una fuente oficial.

No está contemplado, tampoco, el clásico ritual de la teleconferencia con gobernadores. La razón parece simple: la pandemia se hiper concentró en el AMBA, con un pico focal en Chaco, por lo que las urgencias se enfocan en lo que acuerden Larreta y Kicillof.

Vía el presidente, el jefe de Gabinete Santiago Cafiero y el ministro del Interior Eduardo «Wado» De Pedro, el gobierno tiene vínculo fluido con los gobernadores. «Las teleconferencias eran para conocer el panorama en cada provincia. ahora tenemos un monitoreo y hay diálogo permanente» explican en Casa Rosada y martillan sobre una idea: en buena parte del país, el nivel de apertura está muy avanzado

Cafiero autorizó en estas horas un pedido del gobernador de Santa Fe Omar Perotti para autorizar actividades deportivas sin contacto físico y, entre otros renglones, reuniones familiares de hasta 10 personas. En ese paquete estaba la la apertura de bares y restaurantes con ocupación de hasta el 50%: Cafiero lo desechó pero Perotti volverá a la carga. 

«La nueva normalidad: si eso funciona bien en una ciudad como Rosario, parecida al AMBA aunque sin circulación comunitaria, podemos empezar a pensar en una etapa de apertura similar para fines de junio», confió un funcionario. 

En Casa Rosada hablan de una extensión con aperturas leves, casi simbólicas, en algunos sectores del conurbano y Capital mientras exploran variantes para una idea que todavía no tiene forma: es lo que llaman «medidas de oxigenación», referidas a aliviar el peso de la cuarentena para las familias y los chicos.

Con una cuarentena que se encamina a ser dos cuarentenas -por 80 días-, en el gobierno admiten que hay un nivel de saturación y cansancio. Lo dijo, con su tono de barricada, Sergio Berni, pero lo repiten todos los funcionarios nacionales.

La encerrona es que ese agotamiento se produce en medio del pico de casos, que alcanzó el récord este martes con 904 confirmados.

¿Qué son medidas de oxigenación? Salidas de fin de semana o alguna actividad recreativa.

Desde La Plata, avisan que se mantendrán los permisos para salidas de padres con hijos para hacer compras aunque reconocen que las recorridas y las medidas de «alivio» están permitidas de hecho.

Kicillof conversará este jueves con los intendentes del conurbano sur, donde el foco de COVID-19 es más intenso. Ya lo hizo, el lunes, con los del norte y el oeste.

Maniobró, además, hacia una posición más moderada: la cumbre con Larreta, además de buscar puntos de acuerdo y alejar el clima de tensión, fue para operar en una clave que lo aleje del rol de «enamorado de la cuarentena».

En el oficialismo, tanto en Olivos como en La Plata, acuñaron un eslogan: «No somos pro cuarentena, somos anti muerte», repiten.

Kicillof gira hacia el centro, hacia el equilibrio salud-economía, cuando desdice a los funcionarios bonaerenses -como el viceministro de Salud Nicolás Kreplak- que piden endurecer y volver a Fase 2.

Frente a esas posiciones, que no son chispazos autónomos, Kicillof se muestra moderado y sin dejar de advertir de los riesgos, deja abierta la puerta para flexibilizaciones. (Clarín)

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