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Ante la violencia de género, aseguran que la Provincia se queda en “buenas intenciones”

Desde Casa María Pueblo, ONG provincial con más de 22 años dando asistencia y contención a víctimas de violencia de género, aseguran que el gobierno de Vidal tiene programas provinciales, pero se quedan en lo discursivo. ¿Cuánto se destina y cuáles son los planes de género?

#NIUNAMENOS es la consigna que desde 2015 fue ganando protagonismo en masivas marchas.

El proyecto de presupuesto 2019 que ingresó la gobernadora María Eugenia Vidal a la Legislatura consigna un número final de gastos y recursos que ronda los 900.000 millones de pesos e incluye unos 125.000 millones en permisos de deuda. Pero ¿qué pasa con los planes de género?

El Instituto Provincial de Género y Diversidad Sexual, dependiente de la Secretaría de Derechos Humanos, trabaja en el desarrollo e implementación de Programas orientados a dar respuesta a la problemática de la violencia de género que padecen cientos de mujeres en el territorio bonaerense. Desde el área se articula con otros organismos de gobierno, provinciales y nacionales.

En el Presupuesto del año pasado la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia consignó un gasto de 281.769.000 pesos, según el proyecto para el 2019 la secretaría se reparte un gasto de 2.596.329.700 con la Secretaría General, la Legal y Técnica, y Medios. Además, señala que sólo cuenta con 306 cargos, de los cuales 254 son personal permanente y 52, personal temporario.

Los siguientes son los programas del gobierno provincial para hacer frente a la problemática de la violencia de género: Línea 144, Cerca de Noche (en art. Desarrollo Social, Salud y Niñez), Fondo de Emergencia, Subsidio para HPI, Área de Seguimiento de Casos Críticos, Casa Sandra, Tobilleras (en conjunto con los Ministerios de Justicia y Seguridad), RUC – Registro Único de Casos, Capacitaciones a docentes, vía plataforma ABC, Capacitaciones a fuerzas de seguridad, Capacitaciones a agentes de la administración pública, Capacitaciones IPAP, Capacitaciones sobre dispositivos para varones, Campañas de prevención, Trabajo estadístico (junto a Economía). También existen programas en las carteras de Educación, Justicia, Desarrollo Social, Salud, Economía.

Los papeles aducen una clara ejecución en pos de prevenir y dar contención y justicia a las víctimas. Ahora bien, Darío Witt, presidente de ‘Casa María Pueblo’ una ONG que atiende y asesora a mujeres y niños víctimas de la violencia de género aseguran que el estado tanto provincial como nacional, se queda sólo en “buenas intenciones”.

“La provincia de Buenos Aires sigue siendo un lugar donde hay más caciques que indios. Hay mucha más gente que habla, que hace discursos, que la Secretaria de Derechos Humanos, la mesa provincial, el consejo provincial. Es decir que existen 15 organismos distintos que se dedican a lo mismo. Y aparece una señora con 5 pibes y no saben qué hacer, y si aparece en un fin de semana largo, se resuelve el martes”, aseguró Witt.

En este sentido, Witt no encuentra un avance respecto al Gobierno anterior de gestión sciolista. “Veníamos peleados con el Ministro de Desarrollo Social, Eduardo Aparicio. Tuvimos un enfrentamiento y le pedimos la renuncia, la gente que vino no fue mejor que Aparicio”, y continuó: “Durante estos 3 años, el área de género de la Provincia no puso ni un paquete de fideos en la Casa María Pueblo”.

En 2016, la gobernadora Vidal anunció la creación una red provincial de hogares de prevención: de dos se pasarían a cincuenta. Además, la apertura de capacitaciones virtuales para policías y diversos programas. Sin embargo, no aclaró las partidas presupuestarias destinadas a la puesta en marcha como sucede en la actualidad, casi tres años después.

Desde Casa Abierta María Pueblo destacan la necesidad de abordar integralmente la problemática e identificar algunos momentos claves de este proceso. “Por ejemplo, cuando una mujer decide el corte del vínculo violento comienza un estado de “Alerta Grave” ya que suelen producirse, en algunos hombres con características machistas más rígidas, situaciones psico-emocionales que nosotros/as denominamos “estados pre-femicidas”, un período que suele oscilar entre los 60 a 180 días de producido este corte del vínculo violento, aquí se derrumban los modelos de interrelación vínculo-sometimiento que hemos construido culturalmente y llevan a estos hombres a ingresar en un estado de alta peligrosidad represiva”.

Pero la gobernación, plagada de programas y planes, deja sin resolver la profundidad de la problemática que afectan a las mujeres en situación de violencia. Por ejemplo, no se contemplan subsidios a las víctimas, licencias laborales, acceso a crédito a tasa cero para acceder a una vivienda. Mientras, el número de casos sigue creciendo: según números del INDEC se pasó de 22 mil denuncias a 260 mil en cuatro años.

Nación, un paso atrás

En el mes de septiembre del año pasado, el Gobierno de Mauricio Macri creó mediante el decreto 1000/17 el Instituto Nacional de las Mujeres (INAM). Suena bien, pero lo realmente preocupante es que reemplazó al Consejo Nacional de las Mujeres. Es decir, bajó el rango y categoría.

¿El motivo? Que “luego de 25 años de existencia, el Consejo se encontraba como un organismo que se perdía en la estructura estatal; con la creación del INAM como un ente descentralizado ganamos autonomía, manejo de presupuesto y la posibilidad de ampliar el marco de acción”, dijo la ex presidenta del consejo y actual presidenta del instituto, Fabiana Túñez.

Respecto a los números, el instituto sufrió un recorte nominal que ascendía a 1,2% de 20017 a 2018, y teniendo en cuenta a la inflación, la baja real ascendió a 17%.

Hoy, con el Presupuesto nacional 2019, con una suma de 234,3 millones de pesos derivados al Instituto Nacional de las Mujeres (INAM), sólo se destinarán $11,36 por mujer. (Infocielo/Cambio2000)

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