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Año XI- N° 620 - 10-11-17
Carhué - Argentina
ESPACIO FEM
Cómo planificar unas vacaciones en familia
Hacer un viaje en familia es una experiencia que a todos nos gusta compartir de vez en cuando, pero su planificación puede darnos más de un dolor de cabeza. Cuándo empezar, dónde ir, cómo encontrar el mejor alojamiento o cómo hacer un viaje sin arruinar nuestro presupuesto, son algunas de las dudas que te asaltarán cuando vayas a organizarlo. Por eso te damos algunos consejos para planear un viaje en familia, lo que debe hacerse con la participación tanto de los adultos como de los niños, llegando a acuerdos y adaptándose a las necesidades de todos.
Lo más importante es planear el viaje con antelación para evitar contratiempos de última hora, y definir un presupuesto para no derrochar una cantidad de dinero desmesurada. Luego, hay que buscar ofertas en alojamientos, promociones, estar informados de los destinos más económicos y, por supuesto, que permitan hacer actividades varias tanto para adultos como para niños.
Cuando el grupo familiar es muy grande, lo mejor es encontrar una casa o un departamento, no sólo desde lo económico, sino por la posibilidad de organizar actividades allí.
También es bueno elaborar una lista de artículos imprescindibles para el viaje, porque si son muchos, el traslado puede volverse incómodo, vayan en el medio que sea.
Asimismo, es necesario informarse correctamente de todo cuanto haya para hacer en el destino, y destacar aquellas actividades gratuitas y de bajo costo, y por qué no, dejar establecido ese gusto que nos queremos dar.
Por otro lado, si un viaje no forma parte de nuestros planes vacacionales, también hay que planificar pasarlo bien en casa, tratando de estar el mayor tiempo posible al aire libre; y en ese sentido, si no disponemos de espacio, podemos buscar algún parque o espacio verde, un espejo de agua, que en el caso de Carhué es posible; y averiguar sobre costos en alguna pileta.
Si disponemos de un garaje, un quincho o simplemente una habitación grande, podemos decorarla aunque sea temporalmente, para que sea nuestra central de vacaciones, y lugar de reunión para disfrutar películas, por ejemplo.
Para los más chicos, cabe la posibilidad de que armemos una carpa en el patio, y organicemos actividades propias de un campamento, invitando también a sus amigos. Para los que vivimos en ciudades o poblaciones pequeñas, las bicicleteadas por sitios no frecuentes en nuestras rutinas pueden ser un buen plan, y más si le agregamos la posibilidad de hacer un picnic.
Proponer una huerta propia y llevarla a la práctica puede atraer a los pequeños; y si no tenemos terreno, también lo podemos ejecutar en macetas; eso llevará a que cada día sumen otro interés, con el cuidado y regado, viendo cómo crece o no, esa especie que plantamos.
Las actividades posibles pueden variar acorde a los intereses, pero pasar unas vacaciones en familia, que sean divertidas y diferentes, y se ajusten al bolsillo, también se puede; todo depende de nuestra predisposición y espíritu creativo, para hacer de ese tiempo, uno de recreación y relax.

Publicado el 10-11-17